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Thereesome...

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Thereesome...

Mensaje por Usami Akihiko el Jue Ene 07, 2016 2:40 am


Meiko Raion con Tatsuya Kamiko y Kise Ryōta
26 de julio a las 22:18 · Editado ·
-Había llegado al lugar que acordó con su pareja, con el más joven de los dos, había sido un viaje un tanto silencioso, a pesar de la energía habitual de su pequeño 'cachorro', al verle tan callado, se preguntaba si estaba nervioso o si del todo se estaba arrepintiendo, también creía que debían conversar algunos detalles antes, y era buen momento- Kise... ¿todo bien? -decide preguntarle una vez han bajado del auto y se dirigen caminando, a la pequeña cabaña donde se daría el encuentro, era una de las tantas propiedades de la familia Usami que estaban sin ningún uso y esperaba que su esposo ya se estuviera sintiendo cómodo en aquel espacio, pues le había pedido que hiciera los arreglos que considerara pertinentes, su imaginación incluso visualizaba un ambiente a la luz de las velas o junto a la chimenea, con vino y quizás juguetes, aunque el vino en particular, le parecía indispensable. Posa una mano en la cabeza del chico, dándole unas cuantas caricias para animarlo a expresarse abiertamente-
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Tatsuya Kamiko -A pesar de que había tenido la oportunidad de estar aquél rato a solas con su amante, para tranquilizarse, el rubio se sentía bastante inquieto aún, no sabía qué esperar de aquél encuentro, y a pesar de que confiaba en el mayor, sentía muchos nervios por encontrarse con el otro cara a cara, aunque a la vez, quería defender su 'lugar' al lado del mayor. Estaba tan inmerso en sus pensamientos, que aquella pregunta le hizo sobresaltarse un poco, aunque rió un poco por eso, y luego sonrió con calidez tras aquellas caricias que recibía.- Lo siento, Akihikocchi...es que estoy bastante nervioso-ssu, no sé cómo vaya a resultar todo ésto..-Le confesó, aunque tomó su mano con firmeza para darse más valor, y a la vez tranquilizarse un poco. Mientras tanto, dentro de aquella propiedad se encontraba el azabache ya esperándolos, estaba sentado en el borde de la cama, y sostenía entre sus manos una rosa roja, la cuál estaba destinada para su esposo. Se sentía bastante ansioso por verlo, aunque tenía sentimientos encontrados, pues a la vez, le era imposible sentir celos, y éstos lo habían carcomido todo el día, aunque trataba de mantenerlos bajo control, ayudándose con un poco de vino para ello, aprovechando que había comprado dos botellas de vino, una para él, y otra para dicho encuentro. Decoró la habitación con varias velas para la iluminación, algunas de ellas aromáticas, para que el ambiente no estuviera tan saturado con el aroma a vainilla de éstas, aunque sabía que éste fascinaba a su amado; al lado de la cama, dispuso dos mesitas, una para el vino, el cuál dejó enfriando, y a un lado tres copas, una para cada uno de ellos. En cuanto a la otra mesita, ésta portaba encima una serie de juguetes, desde vibradores hasta una fusta, y además una selección de lubricantes, de los favoritos de ellos dos.-
Me gusta · Responder · 26 de julio a las 22:50

Meiko Raion -Se sonríe un poco al comprobar que como pensó, parte de lo que aquejaba al pequeño eran nervios, podía comprender, hasta él sentía algunos, más que nada por el tipo de interacción que se podría dar entre sus dos amantes, le aprieta la mano, en señal de apoyo, y luego, deteniéndose antes de llegar, le atrae contra sí en un protector abrazo, transmitiéndole la idea de que todo estaría bien, pues pensaba cuidarle- Solo sé tan lindo como eres siempre conmigo, Kise, y no seas irrespetuoso con Ryushiro, no es buena idea provocar a un poderoso ninja -le advierte entre caricias, un tanto divertido respecto a lo último, pero no es que buscara asustarlo aunque eso parecía, sino que le quería hacer ver la realidad de que el otro podía salirse de su control, o más bien, que él no le controlaba- Creo que es todo lo que te puedo recomendar, bueno, no usaremos condones, pero no hay problema en ese aspecto -le comenta finalmente, separándose del abrazo, posa sus manos en las mejillas ajenas y se acerca para brindarle un beso, tanto para darle ánimos, como porque lo deseaba desde hace un rato, incluso lo profundiza un poco, buscando provocarle lo suficiente para hacerle entrar en calor, era una ventaja la edad del chico, pues no creía que, pese a la situación, fuera difícil excitarle- Entremos, ya debe estar desnudo y en una postura sugerente... -le dice a manera de broma al separarse del beso, le da una nalgadita para que se ponga en camino, pues ya estaban en el portal de la propiedad y quería dejarle entrar primero a la cabaña, esperando el ambiente le fuera agradable, desde fuera podía sentir un tenue aroma a vainilla que le hace sonreír y añorar a su esposo, pues aquel olor que solían compartir, le traía muy buenos recuerdos-
Me gusta · Responder · 26 de julio a las 23:15

Tatsuya Kamiko -El rubio correspondió inmediatamente aquél abrazo que el mayor le ofrecía, y se aferró con fuerza a él, sintiendo un profundo alivio al percibir la calidez de aquél contacto, pues se sentía muy protegido en verdad, por lo que dejó libre un profundo suspiro, acurrucándose un poco con su amado mientras asentía a aquellas recomendaciones que le daba.- Uwah..no sé si lograré ser lindo con él, Akihikocchi..pero intentaré ser respetuoso -Le dijo a manera de promesa, y volvió a asentir ante lo siguiente que le decía, tranquilo, pues no le preocupaban tanto los condones, aunque en realidad no sabía con certeza qué le deparaba en aquél encuentro. Correspondió a sus labios con dulzura, aunque no se negó a aquella pasión que su amado le dejaba probar, transmitiéndole también la que le despertaba con ese simple contacto. Rió un poco al escucharle, pues no se imaginaba al azabache de esa forma, aunque en cierta manera le despertaba cierta curiosidad ver el cuerpo desnudo del otro, quería compararse con él, pues sentía que él poseía la mejor anatomía, aunque ya lo descubriría luego. Entró al lugar con confianza, sorprendiéndose al percibir aquél aroma a vainilla, aunque ciertamente disfrutaba de él, y siguió el camino que el aroma le iba dictando, como si fuera en verdad algún tipo de cachorro, aunque no se separó en ningún momento de su 'amo'. Al llegar a la habitación se sorprendió bastante, y llegó a sentirse maravillado por unos momentos, pues aquél ambiente le parecía bastante romántico y cautivador, e incluso sensual, en verdad le sorprendía que aquél hombre que estaba parado en el medio de la habitación, desprendiendo un aura tan imponente y casi amenazadora, hubiese logrado algo así de hermoso. Un escalofrío le recorrió al sentir la intensa mirada de aquél, aunque fue por unos segundos, pues pronto notó cómo toda la atención se centraba en su amante. El azabache se acercó a su esposo sin poder evitarlo, lo tomó desde su corbata y lo atrajo hacia sí en un apasionado beso, apartándolo del rubio que no pudo hacer nada para impedírselo, sólo miraba con cierto recelo cómo aquellos dos se besaban apasionadamente.-
Me gusta · Responder · 26 de julio a las 23:52

Meiko Raion -A diferencia del rubio, él encuentra la mirada de su esposo muy excitante, pudo dar una observación rápida al ambiente y le parecía muy digno de su pareja cuando quería consentirle con algo especial, pero le cautivó principalmente ver a su amado, tan imponente pese a su estatura más baja que ellos dos, no había tenido que hacer más que esperarles así para comenzar a provocarle excitación. Aunque le es un poco extraño ser tomado en ese beso, por la presencia del menor, no se cohíbe, era evidente que ese tipo de contactos se darían y todos los presentes debían acostumbrarse, así que le besa con tanta pasión como hace unos momentos besó al otro, apretándole de la cintura para pegarle contra su cuerpo, le había extrañado tanto, y quizás hubiese querido tener unos momentos para hablarle en privado, pero el solo besarle así le demostraba que no era indispensable pues lograban compenetrarse perfectamente, como siempre- Mi amor, ¿no vas a saludar igual a Kise? Hay que ser cortés... -le recuerda con un deje travieso, susurrando, más que nada para que solo él le escuche, por la cercanía y por hacerlo contra sus labios, aunque no sabía si el rubio escuchó también-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 0:09

Tatsuya Kamiko -Cuando el azabache tuvo por fin a su amado a 'plenitud', devoró su boca con una pasión desbordante, había tenido muchísimas ganas de verlo, de tenerlo para él, y no dudó ni un instante en plasmar aquellos sentimientos en aquellos adictivos labios, los cuáles, no se contuvo en morder y succionar, dejando en claro que él era suyo, sin importar si tenía un amante o no, y quería que el rubio lo entendiera bastante bien, por lo que no se contuvo en dedicarle una intensa mirada, aunque obtuvo una similar de éste a cambio. Se notaba que el deportista no estaba nada cómodo en aquella situación, y que intentaba contener sus celos, aunque no era el único, pues los propios se desataron un poco cuando escuchó aquél susurro de parte de su amante, dándole una fuerte mordida a manera de reclamo, aunque no le hizo mucho daño en realidad.- Ah, me gustaría saludarlo..con un kunai en el trasero..-Le dijo y volvió a besarle de una manera bastante profunda e intensa, aunque breve, para luego entregarle aquella rosa que sostenía cuidadosamente, dándole una mirada muy intensa, que reflejaba tanto el amor que sentía por él, como los celos que le carcomían, aunque no dijo nada más, y tras unos momentos, dirigió su mirada hacia el rubio que parecía algo malhumorado, haciéndole una seña con sus dedos para que se aproximara.- Acércate, Kise, no muerdo tan fuerte..-Le invitó con un aire imponente y retador que casi hizo retroceder al rubio, aunque éste no se acobardó, y se acercó con un aire casi arrogante, como demostrándole que no le tenía miedo, aunque cuando el azabache tomó su mentón con una mano, con aquella agilidad, le hizo sudar un poco, lo cuál le provocó una sonrisa al otro, pues le gustaba intimidarlo de esa manera.- Bienvenido.. -Susurró el azabache antes de guiar al rubio a que se agachara, para poder besarlo también, mordió sus labios hasta enrojecerlos, y sólo se apartó hasta que sintió que el otro comenzaba a corresponderle.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 0:38

Meiko Raion -Se relame los labios tras esa mordida, disfrutando de ver a su amado con esa mezcla de sentimientos, finalmente, es lo que le excitaba, ponerles a ambos en una situación de tanta tensión, que esperaba se convirtiera en sexual, además, podía notar un poco el sabor del vino en el aliento de su pareja, lo cual le dio un delicioso sabor al beso y le hacía comprender que estuviera tan dispuesto. Cuando se separan, y recibe esa rosa, la acerca a sus labios y le deja un beso, disfrutando de ese aroma por unos momentos, le susurra un 'gracias' a su esposo y luego dirige una mirada de aprobación a Kise, para que no se asuste tan pronto, quería darle ánimo de alguna manera y verles besarle le complace, a la vez que le genera un poco de celos, por un lado, sabía que Kise no había besado a otros, al menos no desde que estaba a su lado y quizás ni siquiera antes, pero por otro lado, ver a Ryushiro tomar la iniciativa, le producía cierto malestar, aunque disimula bien y se dirige a la mesita con el vino, descorchándolo, sirve las tres copas, bebiendo una casi completa, la vuelve a servir, acercándose a los otros dos para ofrecerle una copa a cada uno, dándosela primero a su esposo- Sé que casi no bebes, pero te hará bien -le dice al más joven cuando le entrega la copa, además, mirando de reojo a su pareja, brinda una caricia al rubio en su mejilla, y luego se le acerca más y le besa, succionando el labio que él le dejó enrojecido por la mordida, de una forma cariñosa, como 'curándole' y sin contenerse de saborearle a gusto-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 0:57

Tatsuya Kamiko -Pudo darse cuenta de que su esposo bebió bastante en aquél primer trago, imaginándose el por qué, pues le conocía, aunque no mencionó nada al respecto. Él también sentía cierto malestar, pues no le gustaba el sabor de los labios de aquél chico, y no quería imaginar qué era lo que éstos le despertaban a su amado esposo, así que luego de recibir aquella copa y revolver un poco el contenido, dio un trago profundo, aunque tranquilo, intentando borrar aquél sabor de sus labios, así como lidiar con las ansias de ver a su amado ser tan considerado con aquél chico, el cuál parecía bastante agradecido por aquél beso que recibía del mayor, pues incluso le correspondió con cierta intensidad, como si le 'devolviera' aquellas sensaciones que le provocó en un principio, cuando besó de una manera tan apasionada a su esposo frente a él, aunque ciertamente aquél chico no tenía derecho alguno de 'reclamar' al mayor de esa manera, por lo que el azabache no dudó en acercarse, mientras terminaba viciosamente el contenido de su copa, dejándola en una de las mesitas antes de rodear a su amado por la espalda, recorriéndolo con caricias en su torso, entre las cuáles desabotonaba su camisa, mientras que su mano libre se encargaba de apretar su hombría con firmeza, casi de una manera amenazante, aunque bastante provocativa.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a la 1:31

Meiko Raion -Estaba bastante concentrado en disfrutar el beso con su amante, pues tampoco habían tenido mucha oportunidad de verse últimamente y solo por un instante, olvida a su posesivo esposo, pero ese olvido se pasa al sentir como le acaricia, podía notar en la manera en que le recorre, lo que quería trasmitir, le conocía bastante bien, pero no le intimidaba, al contrario, le era muy excitante y sentirlo en esa posición, contra él, por detrás, le hacía rememorar ciertas sensaciones de la última vez que 'cambiaron'. Se separa del rubio tras unos momentos más, besándole más apasionadamente al final, como desquitando ahí las sensaciones que su pareja le provocaba, pues le estaba logrando excitar, no solo él sino la sensación- Bebe el vino, hermoso -le pide al joven, llamándole como solía decirle, sin pensar mucho en ello. Voltea el rostro y busca el de su pareja, alzando un brazo para buscarle, le atrae del mentón, haciéndole que se acerque a su boca, de detiene, sonriéndose, como jugando con él, sin besarlo, apenas se roza, como pensativo sobre si debía o no besarle tras haberlo hecho con el otro, además, era su manera de provocarle más-

Usami Akihiko
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Re: Thereesome...

Mensaje por Usami Akihiko el Jue Ene 07, 2016 2:40 am

Tatsuya Kamiko -El rubio aprovechó sin duda aquella oportunidad que se le presentó de besar a su amante, haciéndolo con bastante intensidad, y siendo algo descarado incluso, como si tratara de lucirse frente a su rival, aunque a la vez, quería descargar todas las ganas que sentía por su amante, dejándose ver un tanto necesitado en aquél apasionado contacto, pues no quería quedar en la sombra, así que cuando el mayor se separó de sus labios, le fue inevitable aferrarse a su camisa, que ya estaba abierta y susurró el nombre ajeno, oponiéndose a que se separara de él, aunque finalmente obedeció a lo que le pedía, y con un aire caprichoso, dio un profundo trago a su copa, sintiéndose algo abrumado por aquél sabor, sin embargo, se atrevió a beber más, pues no quería quedarse atrás. Mientras tanto, el azabache le dedicó una intensa mirada al mayor, mordiéndole los labios y succionándolos, como si quisiera arrebatar de ellos el sabor de aquél chico, mientras que una de sus manos se deshizo de su corbata, y luego ambas se deslizaron hasta los hombros de su amado esposo, arrancándole la camisa en un sólo movimiento, llegando a rasgarla un poco, pues había sido algo brusco, aunque realmente no le importaba. Al tener su torso desnudo, mordió uno de sus hombros con cierta fuerza y dejó que sus uñas se arrastraran en el pecho de su amado, dejando un rojizo camino a su paso. Se sentía algo excitado en aquellos momentos, pues tenerle así le fascinaba, aunque se encendió de celos al ver que el rubio se había quitado la camisa también y comenzaba a restregarse contra su amado, acariciando sus costados.- Ya extrañaba poder tocarlo así, Akihikocchi -Susurró el rubio con un tono entre lascivo y socarrón, mientras comenzaba a besar el cuello ajeno.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 2:25

Meiko Raion -Se deja besar de esa manera por su pareja, sabiendo que el más joven haría un ligero berrinche cuando algo no le gustara del todo, y eso más bien le era entretenido, así que le descuida en cuanto a atención para generar una reacción más participativa en él, y cuando la obtiene, vuelve a 'premiarle' con esa atención que deseaba, sin sorprenderse por las acciones de su pareja, puesto que estaba acostumbrado a que rasgara su ropa y le marcara de esa manera al estar celoso, estaba seguro de que, de todas las veces en que estuvo celoso, esta tenía que ser la peor, no debía serle nada fácil, y sentir la agradable piel del más joven contra su torso, casi le alertó, tanto como sus palabras, pues estaba muy al pendiente de la reacción del otro- También te extrañaba, Ryota... creo que las fotos de ayer lo dejaron claro... -le dice, aunque lo último en un susurro, cuando logra acercarse a su oído, claramente buscando excitarle al rememorar. Sus manos, en tanto, ya se deslizaban por su espalda desnuda, y tras acariciarle marcadamente, se posaron en el trasero ajeno, dándole algunos suaves apretones, más que nada reconociendo su agradable forma y haciéndole así, pegarse más a él, siéndole muy placentero tener a los dos contra su cuerpo de esa forma, más de lo que había imaginado, e incluso percibía una naciente erección en cada uno, que todavía era sutil-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 2:45

Tatsuya Kamiko -El rubio sonrió victorioso al escuchar aquellas palabras, especialmente al escuchar su nombre, pues cada vez que su amante lo pronunciaba, verdaderamente se sentía derretir, y el recordar aquellas fotos le puso verdaderamente caliente, tanto, que sin darse cuenta, se le escapó un acalorado y ansioso jadeo.- Sí, Akihikocchi... y no sólo eso, también me calentaron muchísimo, lo deseo tanto-ssu..-Le dijo el rubio en un susurro muy sensual y ansioso, mientras comenzaba a rozar su pelvis contra la ajena, dejándole sentir su erección, la cuál, crecía bastante rápido, sintiéndose estremecido por aquellas caricias que su amado le brindaba. Sin embargo, a pesar de aquella 'discreta' conversación, el azabache pudo escuchar todo aquello, y le fue imposible contener un gruñido y resoplar furiosamente, pues los celos que le provocaban eran insoportables, y no se contuvo en comenzar a marcar la espalda ajena con mordidas y succiones, comenzando desde su cuello y hombros, así como había hecho la última vez al tenerle abajo.- Akihiko...-Dijo en un profundo y furioso gruñido, como una manera de 'reprenderlo', mientras su diestra se dirigía inmediatamente hacia sus pantalones, desabrochándolos para poder acceder a su hombría, aunque no le bajó la ropa interior, pues no quería que tuviera contacto alguno con el otro, y cuando por fin le tuvo directamente, comenzó a masturbarlo de una manera intensa, apretándole con firmeza, claramente posesivo, mientras que con su otra mano, atendía los pezones del más pequeño, pellizcándolos fuertemente hasta arrancarle algunos quejidos, aunque no llegaba a hacerle daño realmente.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 3:01

Meiko Raion -Se muerde los labios, intentando no expresarse por las atenciones de su pareja, pues de alguna manera, ese tipo de expresiones que dejaba escuchar era algo que compartían ellos dos, cuando estaba con su amante, aún era algo discreto, quizás porque no se conocían tanto, estaba disfrutando mucho las atenciones, y eso quedaba claro por la manera en que su erección crecía en la mano de su esposo, sin embargo, no le agrada la manera en que llama su nombre, pues despertó sus instintos de imponerse y demostrarle que si bien le estaba permitiendo hacer como quisiera, él no era en verdad sumiso, menos delante de un tercero- Ryushiro, tu sabes exactamente lo que quiero... -le recuerda, estaba seguro de que su esposo sabía que le quería ver junto al otro, y también sabía que estaba dispuesto, solo que quizás lo postergaba hasta que él insistiera como en ese momento. En tanto no descuidaba las atenciones que daba al menos, le había desabrochado los pantalones y aunque aún no los bajaba, ya había colado sus manos por debajo de la rompa interior y acariciaba, así como apretaba a plenitud su trasero, llegando a separar sus nalgas para tocar su entrada que le parecía tan apetecible, estaba muy cerrado, como imaginó que estaría y deseaba ofrecérselo a su pareja-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 3:25

Tatsuya Kamiko -El moreno chasqueó la lengua sin poder evitarlo, y se abrazó un poco más a su amado, recargándose en su espalda por unos instantes, mientras continuaba masturbándole en silencio, no se quería separar de él, lo había añorado bastante y le costaba dejarlo, aunque finalmente se separó de él tras un profundo suspiro, dejándole una nalgada un tanto discreta, y apretando con mayor firmeza aquella deliciosa erección que había crecido bajo su mano, como una pequeña 'despedida', y se alejó de él para dirigirse hasta una de las mesitas de noche, sacando del cajón una correa de cadena, que venía junto con un collar de cuero, el cuál, estaba destinado para el rubio, aunque lo mantuvo oculto tras su espalda mientras volvía a acercarse a ellos.- Hey, cachorro, tengo un regalo para ti, acércate -Le dijo con un tono un tanto autoritario y con aire de superioridad, aunque el rubio no le miró de inmediato, pues desde que el azabache se separó, éste había aprovechado para servirse de su amante. Se había acercado a sus labios y le besaba sin mesura, mientras que sus manos le recorrían a placer y así mismo, su cuerpo buscaba el tacto ajeno, deleitándose con éste. Cuando por fin levantó la mirada hacia el azabache, se separó poco a poco del mayor, y le dedicó una dulce sonrisa.- Uwah..No imaginé que Ryushiro-san tuviese una sorpresa para mí-ssu, ¿qué es? -Dijo con cierta ingenuidad, creyendo que por fin llegarían a algún tipo de acuerdo él y aquella persona, aunque cuando el azabache le mostró aquél collar, abandonó aquella idea.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 4:10

Meiko Raion -Las expresiones de su amado le cautivaban, era tan excitante verle incluso molesto, porque distaba de su personalidad habitual cuando estaban en lo íntimo, aunque tenía claro de que no debía llevarle al límite. Él también aprovecha unos momentos con el más joven cuando el mayor se aparta, aunque no le perdía de vista, tenía mucha curiosidad por ver que haría, y cuando llama de esa manera al rubio, le libera para que atienda el llamado, sonriéndose apenas, tanto por la ingenuidad del pequeño, como porque podía imaginar a qué tipo de obsequio se refería, pensó que era algo para azotarlo, por lo que al ver una correa, se sorprende gratamente, le gustaba ese juego- Ah... ¿me dejas ponérsela, amor? -le dice a su esposo, acercándose y tomando la correa de sus manos, aprovecha para robarle un beso más bien dulce, lleno de sentimientos, y al separarse, le sonríe y le susurra 'buen gatito', sin que el otro escuche. Con un gesto le pide al chico acercarse y luego le coloca el collar, sabía que si él se lo ponía era más fácil que se dejara, como un cachorro respondiendo a los deseos de su amo, así lo hace y también revuelve sus cabellos, sabía que no estaba tan conforme, así que le deja también un beso en los labios, aunque más breve, solo como calmándole- Ryushiro, tu eres el que está más vestido, debemos trabajar en eso -le dice, volviéndose de nuevo a él, pero cambia de opinión momentáneamente y jalando al rubio por la correa, jugando con esa forma de tratarle, le sonríe más lascivamente- Demuestra a Ryushiro lo que has aprendido a hacer con tu boca... -le pide, volviendo a jalarle, aunque no lo hacía de forma que le lastimara, le hace ponerse frente a él y arrodillarse, empujándole de uno de sus hombros y de la cabeza para ésto, le da entonces la correa a su esposo y toma una posición detrás de él, comenzando a desvestirle, le abre los botones de la camisa, además, comienza a darle seductores besos en su cuello, buscando que acepte su propuesta de buena manera-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 17:05

Tatsuya Kamiko Supongo que es más fácil si lo hace usted -Respondió el azabache, entregándole aquella correa al mayor, de cualquier manera, aquél chico no era nada suyo, ni quería que lo fuera, aunque tampoco le agradaba que tuviera algo que ver con su esposo, pero ya lo había permitido de todas maneras. Aquellos pensamientos le hacían sentir bastantes ansias, aunque aquél beso logró calmarle y suspiró suavemente, sin desear que se apartara, aunque le dejó hacer. En tanto, el rubio reflejaba cierta inquietud en su rostro, pues no le gustaba que le tomaran como a una mascota, aunque la manera en que su amado le colocó aquél collar fue tan amable, que se sintió más cómodo con aquello, y llegaba a verlo un tanto erótico, pues recordaba algunos relatos que había leído sobre ese tipo de juegos; finalmente correspondió a los labios del mayor, aunque hizo un suave puchero cuando éste se separó de él, susurrando su nombre con cierto capricho, el cuál se reflejó aún más en su expresión al ser jalado de esa manera con la correa, llegando a ruborizarse bastante, pues le apenaba que el esposo de su amado lo viera así, e incluso le molestaba un poco aquella expresión de superioridad en el rostro de aquél, sin embargo, la entrega que quería demostrarle al mayor terminó ganando en aquellos momentos.- Sí, Akihikocchi, lo haré muy bien-ssu -Le dijo un tanto cohibido, ruborizándose bastante más cuando le hizo arrodillarse frente al otro, pues no le agradaba mucho, aunque cuando estuvo en aquella posición, se abrió paso entre los pantalones del azabache, sintiéndose algo extraño al ver su erección, pues, aunque le provocaba curiosidad, no le provocaba tanto deseo como la de su amante, sin embargo, no tardó en comenzar a atenderle, primero con sus manos y luego con su boca, siendo algo tímido en un principio. El ninja soltó un suspiro ambiguo mientras enredaba la cadena en una de sus manos, para mantener más 'controlado' a aquél cachorro, también se sentía extraño al ser tocado por aquél chico, le producía cierto rechazo, aunque lo toleraba, especialmente porque tener a su amado tras de sí le provocaba mucho y le estremecía bastante poder sentirlo se esta manera.- Mi amor.. -Susurró sólo para él, aunque no le importaba si el otro le escuchaba, y deslizó su mano libre hasta los cabellos ajenos, hundiendo en éstos sus falanges y aferrándose a aquellas hermosas hebras grises, como impidiendo que se separara de él.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 17:36

Meiko Raion -Le llega a sorprender la disposición de ambos, en especial la del más joven, pues sabía que no debía serle grato, apenas si lo había hecho con él pocas veces, pero aunque se ve cohibido, al menos no se opone y parecía esforzarse, eso le es bastante excitante, así como el que su esposo soporte recibir esas atenciones del chico, que sabía por experiencia, comenzarían a volverse bastante placenteras. Se dedica entonces solo a él por el momento, terminando de retirarle la camisa, deja al descubierto su perfecto torso, el cual solo tenía las cicatrices de batallas como 'imperfecciones', pese a que no podría definirlas como tales, ya que en el cuerpo de él se veían más bien sensuales, le recorre con ansias, queriendo que tenga muy presente su tacto aunque esté recibiendo la estimulación del otro- Kise... mira que perfecto es su cuerpo, sé que tenías curiosidad... -le indica al menor, queriendo su atención, además, sabía lo vanidoso que el rubio era y quería hacerle reaccionar en ese sentido, a la vez que demostrarle que no era el único tan atractivo. En tanto, continúa con los besos que brinda a su esposo, concentrándose en su cuello y hombros, dejándole marcas como le gustaba hacer, a la vez que se rozaba con su trasero, para que sienta la potente erección que tenía, terminando posteriormente de bajarle las prendas que el chico abrió, le deja ahora prácticamente desnudo, con dichas prendas en sus tobillos, porque además sabía que no se cohibiría por mostrarse un poco y curiosamente, no sentía celos de que le viera, al contrario, quizás porque el otro era su amante también-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 17:56

Tatsuya Kamiko -Aquella incomodidad que sentía el más joven, persistía, pues le era bastante extraño tener un miembro en su boca que no fuera de de su amante. Se sentía tan diferente, la forma, el tamaño, e incluso la textura, todo era tan nuevo para él que llegó a sentirse algo nervioso y sus acciones entorpecieron un poco, aunque cuando eso sucedió, pudo sentir un tirón desde la correa, lo cuál logró enfadarle, aunque comenzó a engullir aquél miembro con mayor entusiasmo succionando y atendiéndolo con motivación, sólo para sorprender a su rival y dejarle en claro cuán bueno era. En medio de aquellas atenciones, extrañamente comenzó a sentirse más confiado, pues podía sentir cómo aquella virilidad crecía en su boca, a pesar de que el azabache no expresara con voces el placer que estaba sintiendo, y eso lo disfrutaba bastante, pues era como una victoria para él, aunque cuando el mayor le llamó, disminuyó un poco el ímpetu de sus acciones, quedándose un tanto asombrado por el físico de su rival, no podía negar que tenía un torso bastante trabajado, y sí, atractivo. Le llamaban la atención especialmente aquellas cicatrices que lograba ver, y que le inspiraban tanto respeto como temor por el azabache. Casi sin darse cuenta, una de sus manos se estaba deslizando por una de esas cicatrices, ruborizándose un poco al poder sentir los músculos del mayor, así como la textura de aquellas cicatrices.- Ryushiro-san..-Musitó el rubio con cierto asombro, aunque sin denotar arrogancia, sin embargo, el azabache tomó con firmeza la mano del más pequeño, impidiéndole que tocara más, pues su tacto le disgustaba, y aquellas cicatrices eran demasiado íntimas para él como para que cualquiera las tocara. Le dirigió una mirada algo intensa al rubio y luego llevó aquella mano hasta su boca, mordiendo sus dedos con cierta firmeza, pero sin hacerle daño; una sonrisa se le dibujó al sentir su sudor, y luego dejó que una buena cantidad de su saliva resbalara por aquellos falanges ajenos.- Prepara tu trasero, Kise -Le ordenó con firmeza, y volvió a tirar de la correa para que no le desatendiera, y que a la vez, obedeciera sus indicaciones, mientras tanto, él se deshacía de sus pantalones y su ropa interior, haciéndola a un lado con sus pies; le fue difícil no esbozar una pequeña sonrisa al ver al más joven obedecerle, aunque pronto volvió a centrarse en su amado, buscando sus labios con ansiedad mientras movía sus caderas con confianza, buscando rozarse con aquella erección tan potente que presionaba contra su firme trasero.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 18:21

Meiko Raion -Su nivel de excitación era muy elevado en esos momentos, el ver a su esposo imponerse así le calentaba sobremanera, la situación era mucho más excitante que cualquier fantasía que tuvo antes con ellos dos, aunque efectivamente fantaseaba con ver al mayor en una posición de poder y al pequeño siendo sumiso, pese a que le sorprendía cuan sumiso podía llegar a ser, al parecer tenía un potencial que no había explotado en él todavía, por un instante lo recordó en la cancha, tan imponente y ahora, completamente lo opuesto a eso. Por unos momentos solo contempla la interacción que se da, ensimismado, disfrutando plenamente, pero luego, busca los labios de su amado y los captura en un beso muy apasionado e intenso, en el que le trasmite cuanto le satisfacía. Asimismo, esa ansiedad comenzaba a reflejarse en sus acciones, pues ya se había quitado también sus últimas prendas y comenzaba a rozarse directamente con su esposo, usando la mano para dirigir especialmente su miembro a la entrada ajena, buscando provocarle más ganas, aunque era él quien tenía muchísimas, quería penetrarle- Ah, mi amor, me muero por entrar... -le dice entre el beso, sin importarle en esos momentos que el otro escuche, además, sabía que estaba muy concentrado en lo que hacía y que su orgullo le guiaría a hacerlo de la mejor manera que pudiera- Casi no lo soporto... -le agrega, devorándole en el beso y presionando su pelvis, llegando a empujar contra su entrada, sin invadirle, pues no estaba ni cerca de estar listo y no le quería lastimar tanto, aún así, el contacto tan directo le ayuda a lidiar con sus ganas. Su otra mano, con que agarraba la cintura de su esposo, la posa en la cabeza del rubio, llegando a presionarle para que le siga atendiendo y lo haga muy bien, buscando que el placer que su pareja sienta sea extraordinario, lo suficiente para que olvide momentáneamente de quien venía esa felación-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 18:45

Tatsuya Kamiko -El azabache se entregó plenamente en aquél beso, como si intentara devorar la boca de su amado con una pasión inquietante, desquitando en aquél contacto los deseos que sentía por él, y a la vez, aquellos celos que aún no desaparecían, pese a la interacción que se lograba con el rubio, la cuál no terminaba de satisfacerle, al menos no personalmente, pues aunque no disfrutaba del todo, su erección ya estaba al máximo, y ésto se debía también a los contactos tan directos y deliciosos que podía tener con su amado. Se sintió increíblemente excitado al escuchar aquellas palabras y soltó por fin un jadeo profundo y complacido, descargando toda la excitación que sentía en aquellos momentos, dejando ver un poco del placer que lograba sentir también.- Ah, Akihiko..también quiero tenerlo dentro, mi amor..deseo su polla en lo más profundo de mí..-Le respondió con una lascivia casi palpable entre aquellos ardientes besos en los que plasmaba su pasión por él de una manera irrefrenable y arrebatadora. Había comenzado a mover sus caderas de una manera muy ansiosa, y casi sin darse cuenta, buscaba también aquél contacto con la boca del menor, no podía negar que lo hacía bien, pero quien realmente le descontrolaba era su esposo. Mientras tanto, el más joven se enfocaba con mayor vehemencia en atender al azabache, asegurándose de atender también los testículos de éste mientras le atendía. No entendía muy bien por qué, pero aquella pasión que se demostraban los otros dos, lograba excitarlo, aunque a la vez, le hacía sentir unos celos muy intensos.- Akihikocchi..yo también lo deseo...puedo recibirlo así, estoy un poco abierto..-Le dijo a su amante, esperando que también lo atendiera, pues, aunque imaginaba que eran las manos de su amado quienes le atendían, aquello no le llenaba del todo.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 19:13

Meiko Raion -Al escuchar esa petición de su pareja, lo sostiene fuerte de la cadera, y empuja con firmeza, ampliando un poco su entrada a la fuerza, que casi le dejaba ingresar, pero retrocede, pues pudo ver el dolor en su reacción y en su expresión, además, no tenían necesidad de apresurarse, también debían jugar con el pequeño que estaba seguro, se estaba sintiendo desatendido y sus palabras justamente le comprueban eso- Ah, vamos a complacer un poco a Kise, lo ha hecho muy bien, mi amor -le susurra a su esposo entre un último beso, como de despedida, y luego se aparta dirigiéndose al rubio, que considera, hizo un buen trabajo, toma la correa de manos de su pareja y la jala, haciendo al menor levantarse, lo recibe con un beso y le abraza, queriendo consentirle un poco y premiarle también. Le guía a la cama, haciéndole acostarse y mientras lo hace, le quita los pantalones y el bóxer del todo, así como le descalza- Ryushiro... mmm... menta -le dice con complicidad, pidiéndole que le dé ese lubricante, deseando compartir con el pequeño esa sensación que de seguro lo pondría deseoso, aunque no tenía ninguna intención de ser él quien le penetraría primero, podía colaborar un poco en prepararlo, pues tenía la sensación de que su amado no lo deseaba hacer. Cuando le da la botella, se pone un poco en un dedo y le abre las piernas, estimulándole directamente en su entrada, pero no pensaba ampliarle mucho, pues quería que sintiera dolor, así que no usa más que ese único dedo medio, dejando espacio para que el otro se incorpore como desee y le ayude a estimularle, ya que estaba seguro, de que pese a todo, lo haría-

Usami Akihiko
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Re: Thereesome...

Mensaje por Usami Akihiko el Jue Ene 07, 2016 2:41 am

Tatsuya Kamiko -Se estremeció bastante al sentir cómo su amado intentaba entrar en su cuerpo, pues fue una sensación muy intensa, jaló con fuerza la correa, obligando al menor a tragar todo su miembro, logrando callarlo nuevamente, e incluso le fue imposible contener un suave quejido, sin embargo, le excitó bastante poder sentir de esa manera tan arrebatadora a su amado esposo, los deseos que sentía por él se descontrolaban increíblemente, y se lo demostró en ese último beso, dejándole una caprichosa mordida en los labios, pues lo deseaba sólo para él.- Ah..no quiero...-Susurró con capricho antes de que el mayor se separara completamente de él y luego liberó un suspiro profundo, tomando las manos de su amado entre las propias antes de entregarle plenamente aquella correa, dándole espacio a su amado, aunque mirándolo atento, con claro recelo, mientras se servía otra copa de vino. El rubio, mientras tanto, se levantó ansioso y abrazó con necesidad a su amante, sintiéndose bastante agradecido de estar por fin entre sus brazos, y probar aquellos labios que tanto había añorado, dejándole sentir sus ansias, incluso con algunas caricias que repartió sobre el cuerpo ajeno, para luego seguirle hasta la cama y acomodarse sobre ésta.- Akihikocchi.. -Le llamó estremecido y ansioso, pues en verdad esperaba sentirle, aunque lo primero que sintió fue una intensa y nada agradable mirada del azabache, lo cuál le sorprendía, pues creía que por fin podría haber algún tipo de paz entre ellos, aunque finalmente se dio cuenta de que eso no era posible. Cuando el azabache terminó el contenido de su copa, le facilitó a su esposo aquella botella de lubricante y se subió a la cama también, aunque no sin antes tomar uno de los vibradores que había dejado en la mesita; tomó un poco de aquél lubricante también, y comenzó a esparcirlo sobre el glande del rubio, sintiendo cierto rechazo ante aquellos gemidos que le arrebataba, aunque continuó con lo que hacía. Encendió el vibrador y lo presionó contra la punta del hinchado miembro del más pequeño, recorriendo su erección de aquella manera, mientras tomaba el rostro de su esposo para robarle otro vehemente beso.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 20:07

Meiko Raion -Había vigilado que tomó otra copa de vino, parecía ser él quien lo necesitaba, más que el chico y más que él mismo, aunque no dice nada, esperaba nada más que no le comenzara a afectar, conocía su resistencia al alcohol y tampoco era tanta. Le es notable que su pareja no quiere tocar al otro de forma tan directa, pues eso entendió al ver que le estimula con el vibrador, ya que pensó que usaría su boca y quizás estimularía sus pezones como solía hacer con él, incluso pensó en pedirle que use su chakra, pero las acciones le comenzaban a indicar que no era factible. Cuando le besa, le corresponde, sin desatender al rubio, al cual disfruta mucho de escuchar gemir, por lo que se empeña en invadirle con su dedo, usando un segundo, aunque no lo mete del todo, solo le comienza a ampliar, pero aquel que introdujo sí circula por su interior, llegando a rozar su próstata apenas un poco, lo que le permitía la postura. Asimismo, se da cuenta de que puede estimular a su pareja a la vez, aunque era diestro, para eso en particular, siempre le era más fácil con la izquierda que ya estaba ocupada en el pequeño, así que, usando la derecha, se dirige a la cavidad de su esposo, apretando el lubricante previamente, se llena dos dedos, y a él si le invade con los dos de una vez, tanto porque podía soportarlo, como porque deseaba prepararlo para que le recibiera y fuera a gusto, los mueve de forma muy placentera, tanto rozando su próstata como moviéndolos luego de un lado a otro, haciéndole dilatarse, los sacaba y metía también, siendo bastante hábil pese a que no era su mano favorita-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 20:27

Tatsuya Kamiko -El rubio se estremecía de una manera muy intensa, y gemía sin pudor alguno, pues aquella sensaciones le superaban, especialmente la del lubricante, era tan intensa que no lograba asimilarla aún, incluso en un principio llegó a incomodarle, sin embargo, poco a poco se fue acostumbrando, y sus gemidos se tornaron menos ansiosos y más estremecidos, aunque se intensificaban cada vez que el mayor acertaba a su próstata, aquella sensación verdaderamente le embargaba, y se llegó a sentir muy cerca del orgasmo en un par de ocasiones, aunque se resistió a aquella sensación, pues no quería acabar antes que los otros dos. El moreno, mientras tanto, se dedicaba a corresponder a su amado, devorándole la boca en aquél beso, aunque se separó unos instantes para gemir cuando sintió aquella invasión que le estremeció por completo.- Ah, mi amor..-Soltó con una voz temblorosa y apasionada, mientras comenzaba a masturbar a su esposo con su mano libre, dejándole sentir a plenitud su tacto, así como cierta cantidad de chakra, la cuál, liberaba especialmente sobre su glande, queriendo estremecerlo. De la misma manera, decidió ser un poco generoso con aquél niño, y comenzó a masturbarlo, sin soltar el vibrador, dejándole sentir apenas una leve cantidad de chakra, que apenas se diferenciaría del efecto del vibrador en aquella acción.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 20:55

Meiko Raion -Estaba muy atento a los gemidos de su amante, ya le conocía lo suficiente como para saber cuando estaba al borde del clímax y en lugar de alejarlo de ese estado, decide continuar para que se corra primero, así que comienza a estimular su próstata de forma más seguida, a la vez que lo hace con su esposo, en especial al percibir el chakra, pues se separa también del beso, manteniéndose muy cerca de su boca, jadea estremecido, y de forma muy silenciosa, como si lo hiciera solo para él, además, le robaba besos de tanto en tanto, cuando el placer que sentían se los permitía- Ryushiro... quiero que se la metas hasta que él te lo pida -le encomienda, denotando en sus palabras cuanto fantaseaba con que el menor lo pidiera y su esposo lograra llevarlo a ese estado de ansiedad que estaba seguro podía conseguir- Y también... que llore, desquítate... -le dice al final, como dándole ese permiso de hacer lo que desee, aunque podría hacerle llorar de diferentes maneras, lo estaba dejando a su criterio, solo quería ver cómo lo conseguiría y hasta donde llegaría para lograrlo-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 21:10

Tatsuya Kamiko Akihikocchi, estoy en mi límite.. -Gimió el más joven mientras su cuerpo se estremecía de manera involuntaria, aunque ésto no le molestaba realmente, pues era una manera de dejar que el placer tan intenso que sentía, se liberara, aunque no pasó mucho tiempo para que, en medio de espasmos, los cuáles también se reflejaban en sus entrañas, su cuerpo se tensara intensamente para luego liberar su semilla de una manera copiosa y abundante mientras gemía con suma delicia, moviendo aún sus caderas de manera instintiva, como aprovechando aquellas sensaciones residuales tras el orgasmo, el cuál fue tan intenso, que lo dejó un tanto tembloroso. Cuando el menor se corrió, el primer instinto del azabache fue apartar su mano, pues no quería tocar la simiente del más joven, aunque finalmente sólo dejó a un lado el vibrador, y envolvió el glande del rubio con su mano, dejándole sentir el chakra en aquellos últimos momentos, pese al desagrado que ésto llegaba a causarle, aunque no estaba tan centrado en ésta sensación, pues más le importaba aquello que decía su esposo, jadeando con cierta intensidad sin poder evitarlo, tanto por el placer que su amado le estaba brindando, como por aquella idea de desquitar por fin todas esas sensaciones negativas que había estado acumulando, olvidando por un momento sus principios, pues entre éstos se incluía el no descargar sentimientos desagradables sobre otros.- Ah..¿y si lo rompo?.. -Soltó contra los labios amados, besándole con una pasión más intensa antes de acomodarse mejor con el menor; tomó nuevamente el vibrador, y, luego de que su amado se lo permitió, comenzó a recorrer su entrada con éste, siguiendo un camino hasta sus testículos, pasando por su perineo, donde recorrió tortuosamente, y así de regreso, presionando cada vez, un poco más sobre su entrada.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 21:36

Meiko Raion -Aparta su mano del chico, dándole ahora espacio a su pareja para maniobrar, esa pregunta le hace temer un poco de que en verdad le lastime, pero cree poder controlar la situación para que no se salga de los límites que desea mantener- Rómpelo... -le permite, mordiéndole los labios en el beso, aunque luego se separa del todo, quería que se concentrara en el menor y para eso, él debía apartarse un poco- Es más fuerte de lo que parece -agrega, refiriéndose a la condición física del deportista, le había visto en acción y sabía que tenía gran resistencia. Les deja por un momento y va a servirse otra copa, más que nada para calmar las ansias, aunque pronto pensaba desquitarlas él también- Hermoso, lo estás haciendo muy bien, y Ryushiro te dará más placer ahora -le comunica al joven su plan, pues sabía que le deseaba más a él, aunque según había notado, su esposo le parecía atractivo también, o al menos así lo interpretó y aunque sintió ciertos celos, sabía que era lo mejor para que las cosas se dieran como se estaban dando. Se sienta a su lado, bebiendo la copa y comienza a acariciar sus suaves y claros cabellos y su rostro que se veía algo inocente aún, dedicándose unos momentos a contemplarle, además de calmarle, a pesar de que sabía que todo acercamiento cariñoso con su amante, fastidiaba un poco a su esposo-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 21:58

Tatsuya Kamiko -El moreno se relamió los labios con delicia tras aquella mordida, pues le fascinaba el sabor que su amado dejaba en él y esbozó una media sonrisa mientras miraba al rubio, mostrándole una expresión un tanto maliciosa y llena de lascivia, aunque más que nada buscaba asustarlo, pues realmente no le provocaba nada tener que hacerse de ese cuerpo, aunque sonrió un poco más al darse cuenta del efecto que causaba en el menor, quien lo miraba con clara inquietud y de una manera algo confusa. Era claro que el rubio los había escuchado, y aquella idea de ser 'roto' no le gustaba nada, por lo que dirigió su mirada hacia el mayor, casi pidiendo ayuda, aunque tras escuchar aquellas palabras hizo un suave puchero.- Pero no quiero que Ryushiro-san me rompa, Akihikocchi...-Le dijo en un susurro, y se abrazó un poco a él cuando su amado por fin se sentó en la cama junto a sí, dejándose consolar por aquellas caricias que recibía, aunque de momento, no podía quejarse de las atenciones que recibía del azabache, pues ciertamente le estaba haciendo sentir bastante bien, nunca había imaginado que un vibrador lograra generar esos estímulos en esas partes de su cuerpo, pues había explorado muy poco. Le sorprendió bastante también cuando sintió al otro sobre su cuerpo, llegando a ruborizarse con fuerza, pues era el primer acercamiento que tenían. El azabache se había colocado sobre el rubio, aunque previamente, con las sábanas, había limpiado los residuos de semen que habían quedado sobre su abdomen, para luego, recorrerle con su boca, centrándose especialmente en sus pezones, los cuáles mordía y succionaba de una manera bastante intensa, llegando incluso a marcarlo; en tanto, le había abierto las piernas, y rozaba su hombría entre las nalgas del más joven, llegando a presionar por momentos sobre su entrada, aunque aquella sensación llegaba a cohibirle por momentos, ya que no le era nada grato compartir aquél grado de intimidad con el rubio, y aparentemente era correspondido, pues podía sentir cómo el chico rehuía de aquél contacto.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 22:26

Meiko Raion No seas consentido, Kise, no te romperá en verdad... -le dice para tranquilizarlo, aunque con una sonrisa ambigua que no denotaba si hablaba en serio o solo quería calmarlo, aún así, le abraza un poco contra sí, a pesar de la posición, para consolarlo. Le gusta observar como ambos están renuentes a que se dé una penetración, pero esperaba resultara, por un lado, debían provocar mucho al menor, y en cuanto a su esposo, estaba seguro de que finalmente, podría hacerlo para complacerle y dar por satisfecha su fantasía, quizás a fin de que no se tenga que repetir alguna vez. Se termina la copa de vino y la deja a un lado en la mesita, buscando su celular, pero no lo encuentra, de seguro estaba en sus pantalones, toma el de su pareja que es el que estaba en la mesita, pero está bloqueado, así que no puede usarlo para tomar fotografías o un vídeo como deseaba, se lo ofrece, para que lo desbloquee, aunque no sabe si en verdad lo hará-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 22:46

Tatsuya Kamiko Está bien, Akihikocchi..-Le respondió, aunque aún con cierta inquietud, pues no sabía si el mayor le hablaba en serio, aunque confiaba que él le cuidaría y de ser necesario le protegería, así que, con más confianza, deslizó sus manos sobre la espalda del azabache, abrazándose a él mientras se estremecía de placer. Podía percibir una sensación extraña que provenía de los labios y la lengua del ninja, no discernía bien qué era, pero podría describirlo como algún cosquilleo eléctrico que le estremecía bastante, se preguntaba si era algún tipo de habilidad o si aquello era la reacción de su cuerpo al estar con otro hombre que no era su amante. Aunque aquellos pensamientos no rondaron mucho su mente, pues la excitación que sentía volvía a elevarse, pese al constante rechazo que sentía por aquellos contactos más directos con el azabache, quien no dejaba de 'atacarle'.- No pensé que fueras tan aburrido, Kise, creo que perderé mi erección..-Soltó el moreno con claras intenciones de provocarle, aunque luego su atención se desvió hasta su esposo y tomó su celular, desbloqueándolo sin preocuparse, pues sabía que no indagaría en sus mensajes, y aunque lo intentara, tenía otras contraseñas para eso. Sin embargo, cuando menos lo esperó, fue el rubio quien comenzó a actuar, pues las manos de éste se posaron sobre sus mejillas y le atrajo en un beso algo forzado, aunque no se dejó dominar, y lo sometió rápidamente, mordiendo sus labios a manera de castigo, pues no le gustaba que se tomara aquellos derechos sobre él.-
Me gusta · Responder · 27 de julio a las 23:18

Meiko Raion -Se pregunta si su pareja en verdad usaba el chakra en su amante, tendría que preguntarle, pues sabía que era algo receloso de mostrar sus habilidades a otras personas, quizás ésta es la excepción, ya que la manera en que el más joven se expresa, le recordaba cuan placenteras eran las estimulaciones cuando se hacía uso de esa energía vital. Cuando recibe de él, el celular desbloqueado, de inmediato logra maniobrarlo como si fuera el suyo, pese a que el modelo fuera otro, se le daba bien el uso de esos artefactos tecnológicos, así que activa la cámara y comienza a tomar fotografías, observando, a través del lente, como el rubio le roba un beso, lo cual le hace morderse el labio de ansiedad, era muy excitante y en particular porque pudo tomar esa foto, cambia entonces al modo vídeo y comienza a grabar, con muchas ganas de ver qué sucedería ahora. El fotografiarlos y grabarlos así, le era muy excitante, pues se imaginaba rememorando a posteridad-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 17:09

Tatsuya Kamiko -Como el rubio, a pesar de estar sometido, no parecía ceder, tomó su rostro con la mano libre y lo mantuvo quieto, haciendo que recostara su cabeza sobre la almohada, sin llegar a hacerle daño realmente, pero haciendo aquello con la suficiente firmeza como para intimidar al menor, quien, a pesar de todo, no apartaba su mirada de la suya que era bastante intensa y aparentemente fría, pues se notaba que detrás de todo, había varios sentimientos encontrados que le hacían arder. Hizo que el menor mirara hacia la cámara, sin aflojar su agarre ni un poco y le sonrió con cierto aire lascivo.- Mira, Kise, Akihiko nos está grabando...aunque si sigues así, sólo se aburrirá, y yo tendré que hacerme cargo personalmente de 'animarlo'... -Le dijo al rubio, dejando salir cierto aire cruel en aquella última frase, apretando un poco más el agarre que tenía sobre él, pues decir esas cosas llegaba a afectarle, e incluso comenzó a sentir una fuerte molestia, aunque logró contenerla bastante bien.- Pídemelo, Kise...pídeme que te la meta.. Yo lo haré de todas maneras -Le dijo con cierta sorna al final, aunque sin dejar de desprender aquella aura un tanto maliciosa, la cuál quedaba perfectamente plasmada en su tono de voz. El rubio comenzaba a sentirse cada vez más incómodo en aquella posición, pues llegó a sentirse casi humillado, más por estar frente a su amado de esa manera, aunque había algo que le excitaba muchísimo de la situación, pero no sabía definir claramente qué era, aunque tras unos instantes, y con una expresión afectada por la inquietud y la confusión, por fin respondió.-..Quiero que Ryushiro-san entre en mí..-Soltó con vergüenza, haciendo un ligero puchero, y aunque intentó contenerse, cuando sintió que el moreno penetraba en su cuerpo, se aferró a él y comenzó a llorar en silencio, resistiéndose a mirar a la cámara, aunque el azabache no le forzó más a hacerlo, y se empeñó en embestirle con firmeza, siendo poco cuidadoso, pero no rudo.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 17:50

Meiko Raion -Deja de ver a través del celular para observar directamente, aunque sigue grabando, por supuesto, aquellas escenas eran dignas de conservarse, pese al calor que siente subir en él de forma repentina, al ver a su amado actuar de esa manera, un poco deculpabilidad también aparece, particularmente al ver al pequeño llorar, pues él nunca le había lastimado y estaba seguro que tanto le dolía la penetración, como el ritmo que su pareja comenzó a llevar, pero más aún, entendía que debía sentirse incómodo, no debía serle fácil recibir a otro y precisamente a alguien que no le apreciaba ni un poco. Sin embargo, sus emociones estaban muy mezcladas, porque su lado más sadista comenzaba a complacerse, desde que conoció a su ahora esposo, quiso verle así y fue descubriendo que ese lado no se lo mostraría a él por no lastimarle ni física ni emocionalmente, pero, por el joven no sentía mucho cariño, al menos no el suficiente para contenerse del todo, además, sabía que estaba casi ebrio. Todo eso rondaba su mente mientras les veía, les grababa y a la vez, con la mano libre, comienza a masturbarse, con necesidad de algo de atención en ese sentido, ya que aquella situación que contemplaba era demasiado excitante para no reaccionar y por lo mismo, se sentía más impulsivo- Ryushiro... ¿te gusta lo estrecho que está? -le comienza a preguntar, buscando su atención y de momento, decidiendo no dirigirse al chico, pues no creía que fuera prudente- Todavía es casi virgen... y creo que en persona se ve aún mejor que en la foto que te envió -agrega lo último con plena lascivia, claramente provocándole al confesar que fue el pequeño quien envió esa fotografía que tanta discordia generó en ellos-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 18:20

Tatsuya Kamiko -Aquellas estocadas tan intensas, abrumaban al joven atleta, no sólo porque no estaba acostumbrado a aquella rudeza, sino porque aquél que arremetía contra su cuerpo, no le provocaba más que sentimientos negativos y ahora más. Se sentía bastante vulnerable y especialmente confundido, pues, pese a todo lo anterior, no podía negar que a nivel físico, una parte de él sí sentía cierto placer, y a pesar de que no quería dar señas de ello, entre sus llantos y quejidos, que abundaban, se podían escuchar ciertos matices de satisfacción, aunque era fácil que éstos llegaran a pasar desapercibidos. Sus manos se aferraban desesperadamente a la espalda ajena, arañándole inevitablemente, y aunque al moreno parecía incomodarle, no hacía nada para apartarlo.- Akihikocchi...-Le llamaba casi pidiendo ayuda, aunque más que nada, lo que quería era su calidez, pues sin ella le contaba bastante aceptar aquello, sin embargo, cuando escuchó aquello que el mayor le decía a su esposo, se sorprendió bastante y en ese momento en verdad se sintió bastante desprotegido, por lo que su llanto comenzó a sonar algo desconsolado. Por otra parte, el azabache ardía ante aquellas palabras, aunque no de una buena manera, y una rabia intensa se reflejó en su expresión, así que comenzó a embestir al más joven de una manera irrefrenable, dirigiendo impulsivamente una de sus manos hasta la garganta del rubio, apenas rodeándola y presionando un poco, aunque luego cayó en cuenta de lo que hacía y golpeó el colchón con cierta fuerza mientras maldecía. Lo siguiente que hizo fue salirse del chico, y acomodarlo bocabajo antes de continuar arremetiendo contra su cuerpo mientras le azotaba con su mano, con firmeza. Intentaba mantenerse bajo control pese a todo, y ciertamente lo más duro que el rubio recibía eran aquellas nalgadas, aunque por momentos le era imposible no dejarse llevar por aquellos sentimientos dolorosos que comenzaba a revivir.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 18:57

Meiko Raion -Aunque era la reacción que esperaba, en cuanto al enojo, se llega a sorprender cuando ve que posa las manos en el cuello del pequeño, además, el verle llorar más desconsoladamente le hizo sentir momentáneamente mal, así que sabe que es momento de calmar un poco los ánimos, pese a que era un tanto difícil para él, calmar a ambos, aún así, no sentía tanto temor de su esposo, a pesar de que los celos podían llevarlo al límite, no creía que lastimara al menor, no en verdad. Termina el vídeo, por un lado porque estaba satisfecho con lo que capturó y por otro, porque ya aquello no parecía muy digno de recordar, al menos para su pareja que estaba tan molesto, sin embargo, antes de dejar el celular, se asegura de reenviar todo lo capturado al suyo. Una vez se incorpora, decide dirigirse primero al más pequeño, arrodillándose en la alfombra para estar a su nivel, estaba consciente de que eso podía enojar a su esposo, pero el chico le necesitaba, y él le debía su atención, primero posa una mano en sus cabellos y se los acaricia, haciendo que le mire- Ryota, tu eres fuerte, ya casi termina... y no temas disfrutar, ¿no se siente bien pese al dolor? -le dice en suaves susurros, acariciándole el rostro ahora, intentando que deje de llorar, y dándole permiso de que se deje llevar por el placer, pues imaginaba que el mismo menor se contenía y por eso enfrentaba peor la situación, aunque le preocupaba que estuviera asustado. Despidiéndose con un beso en su frente, se aparta, dispuesto a lidiar con su esposo ahora- Ryushiro... -le llama simplemente, con él no necesitaba tantas palabras para trasmitirle lo que sentía, posa una mano en una de las suyas y se la acaricia, como calmándole, en especial, preocupado por sus sentimientos- ¿Quieres que yo le haga acabar? -le ofrece, por si quería detenerse, aunque no estaba muy seguro de que quisiera que fuera él quien llevara al rubio a su segundo orgasmo-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 19:25

Tatsuya Kamiko -El ver a su esposo arrodillarse fue un gran impacto para él, y ésto definitivamente aumentó la molestia que sentía, sin embargo, ya no le bastaba sólo azotar al rubio o embestir furiosamente contra él, pues aunque lo hiciera, aquello no le brindaba una calma real, así qué desistió de ello, aunque aún seguía dándole fuertes estocadas al más pequeño. En tanto, el rubio comenzó a experimentar más intensamente aquellos sentimientos encontrados cuando el mayor se acercó, pues ciertamente, se sentía muy necesitado de él y su calidez, aunque a la vez, estaba dolido con él por permitir que lo trataran de esa manera, y especialmente ésto se reflejó en su expresión, la cuál buscó esconder por unos momentos, aunque luego asintió suavemente.- Puedo soportarlo, Akihikocchi...-Le respondió con una voz entrecortada, dejándose conquistar por aquellos tratos dulces que su amante le brindaba, aunque el dolor físico y emocional, persistían. El azabache mientras tanto, intentaba sólo desviar la mirada, le era muy difícil sobrellevar aquello, sentía que esa calidez que su amado demostraba sólo debía pertenecer a él, por lo que al sentir aquella caricia en su mano, un nudo se hizo en su garganta y sus ojos se humedecieron un poco, aunque la poca iluminación que había en aquél cuarto, le permitía mantener a discreción su estado. Negó ante su oferta y suspiró profundamente, tomándose unos momentos antes de responder.- No hay necesidad, yo me encargaré de ello..-Le dijo en un tono ambiguo, un tanto agitado, y se abrazó un poco al menor, haciendo que éste levantara un poco sus caderas, para poder tomar su miembro y comenzar a masturbarlo de una manera placentera.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 19:59

Meiko Raion -No se aparta de su esposo, le conocía bastante bien, era como si le fuera posible descifrar hasta un suspiro de su parte, así que se le acerca más y le acaricia el rostro, abrazándole de la cintura con el brazo libre, sin intervenir con sus acciones, pero deseaba tenerle muy cerca suyo, para quitarse esa idea de que se le alejó emocionalmente por unos momentos. Decide también comenzar a besarle, no en los labios, pero sí en su rostro y en su cuello, buscando provocarle tanto como calmarle, no se contiene de susurrarle cuanto lo amaba, haciéndolo en tono muy bajo, quería asegurarse de que el más joven no le escuchara, no porque no lo supiera, sino porque no era momento de que le oyera confesar a su amado los sentimientos tan intensos que tenía por él, que además, no decía para manipularle o contentarlo, sino porque era lo que sentía, una enorme necesidad de dejarle en claro que estaba apreciando mucho lo que hacía por él en ese encuentro, aunque quizás sus simples palabras no lograrían expresar la intensidad de su sentir-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 20:18

Tatsuya Kamiko -El azabache se estremeció bastante ante el tacto de su amado, y no le apartó, pues verdaderamente había añorado aquél acercamiento con él, no sólo era el joven quien le necesitaba, sino él especialmente, algunos sentimientos le habían superado, y sentir el amor de su esposo de esa manera era lo único que lograba equilibrarlo un poco. Un suspiro profundo se le escapó al escuchar aquellos susurros, pues la manera en que su amado le comunicaba sus sentimientos, le arrebataba intensamente, así que él tampoco se contenía de expresarle apasionadamente cuánto le amaba y todo lo que sentía por él, incluyendo aquellos instintos posesivos que tenía, aunque en una voz baja, pues tampoco quería que el mejor fuera testigo de aquello, era algo muy íntimo entre él y su esposo, algo que no compartiría fácilmente con aquél niño. pese a todo, el azabache continuaba embistiendo al menor, y alargó una de sus manos para alcanzar el lubricante que estaba en la cama, dejando que una generosa cantidad cayera en la unión de sus cuerpos, pues creía que ya le había hecho sufrir lo suficiente, aunque sabía que igual aquella sensación del lubricante, renovada, superaría al más joven; tampoco descuidó la hábil masturbación que le brindaba, centrándose bastante en su glande, y tampoco dejaba de lado sus testículos. Tanto el azabache como el rubio parecían comenzar a disfrutar, pues poco después, comenzaron a escucharse los gemidos del más pequeño, aunque eran suaves y casi cohibidos, y aún llevaban un tono quejoso, pues sin duda el daño que había recibido en su interior, permanecía y le generaba sensaciones que eran bastante incómodas por momentos, especialmente ante el contacto con el lubricante, pues le ardía bastante, aunque con las atenciones que recibía, lograba sobrellevar aquél dolor físico.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 20:51

Meiko Raion -Se comienza a sentir más tranquilo al escucharle corresponder a sus sentimientos, por lo que se cree con suficiente derecho a volver a tocarle más íntimamente, el verles a ambos disfrutar le es más grato, aunque se preocupa por el menor al ver que el otro agrega lubricante, después de todo era el de menta, y en su poca experiencia en esa posición, había aprendido que eso podía ser más doloroso que alivio. Él también toma del lubricante, apretando la botella en la cama, toma del que se sale y se dirige directo a la entrada ajena, esperando no intervenir en sus acciones, vuelve a estimularlo como hace un rato, introduciendo sus dedos que entraban bastante bien, por lo que se dedica a ampliarle y luego, con la otra mano, aparta la de su pareja, para ser él quien masturbe a su amante, mientras besa a su esposo, muy concentrado en disfrutar de nuevo sus labios y hacer de ese contacto, uno muy íntimo que por momentos sí le hace detenerse un poco de embestir para poder besar, aunque no interviene mucho tiempo, para que no pierdan el grado de placer que estaban alcanzando ellos dos, que parecían comenzar a lograr entenderse en cuanto al ritmo-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 21:05

Tatsuya Kamiko -El sentir a su esposo en aquella zona, le arrancó un jadeo de profunda excitación, sin importarle realmente si el menor le escuchaba, pues era obvio que aquellas voces no iban dedicadas a él. Sus caderas comenzaron a moverse de una manera más fluida ydeseosa, dejándose llevar también por aquél impulso de embestir al otro, que si bien no tenía ni un poco de su agrado, no podía negar que su interior le brindaba una sensación bastante agradable físicamente, más allá del asco que le había llegado a tener, y que aún guardaba hacia él, aunque ésta sensación era más personal que física. Asimismo, el rubio había aprendido a disfrutar de aquellas sensaciones que el azabache le brindaba, y su cuerpo ya se había amoldado al miembro ajeno, ya no le era tan extraño, e incluso, comenzó a soportar aquella sensación tan intensa del lubricante, que, aunque aún le estremecía, le arrancaba algunos gemidos bastante deliciosos. No sabía en qué momento había sucedido, pero sus caderas comenzaban a acoplarse a la manera en que el otro le embestía, llegando a alcanzar bastante armonía cuando sintió por fin el tacto de su amado sobre su miembro.- Akihikocchi...-Le llamó estremecido y dirigió una de sus manos hacia aquella que le masturbaba, pues tenía deseos de hacerlo en conjunto, quería sentirle aún más y esa era su manera de lograrlo. Mientras tanto, el azabache se entregaba con pasión a los labios ajenos, dando paso a un beso hambriento, aunque a la vez muy íntimo.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 21:27

Meiko Raion -Sus ansias por volver a sentir el interior de su pareja se comienzan a avivar otra vez, y eso se lo demuestra en la manera en que le estimula que sabía, estaba siendo muy placentera, pues se esforzaba en introducir sus dedos lo más profundamente posible en él, consiguiendo estimular su próstata como se proponía, a la vez que puede sentir la mano de su amante que le guía, se empeña en masturbarle con toda su habilidad, buscando complacerle y compensarle de esa forma, recorre desde sus testículos, hasta su glande, apretando también con la palma de su mano, y jalándole a manera de succiones, para intentar colaborar a que llegue al clímax- Mi amor... córrete dentro -le pide a su esposo, entre el beso, profundizándolo luego para no dejarle replicar al respecto, y presionando seguidamente su próstata para llevarle al clímax, quizás repentinamente, de esa manera, le 'obligaría' a complacerle- Imagina que me vas a llenar a mí -le insiste, sin importar que el otro escuche, aunque quizás eso le parecería extraño, porque no sabía o quizás ni imaginaba que ellos también lo hacían así-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 21:39

Tatsuya Kamiko -Le fue imposible al azabache resistirse a aquella petición que su amado le había hecho, pues verdaderamente se sentía ya al borde del clímax, no sólo por la manera tan hábil en que su amado le atendía y estimulaba deliciosamente su próstata, sino también aquella cercanía que compartía con él, no sólo física, sino emocional, lograba que su cuerpo y sus sentidos se entregaran más fácil al placer que estaba recibiendo, e incluso ese que sentía al embestir vehementemente contra el cuerpo del menor, procurando acertar a su próstata de la manera más placentera posible, aunque ciertamente no era su prioridad. Aunque no fue sino hasta después de escuchar aquellas palabras que una imperiosa necesidad de correrse le embargó, y comenzó a embestir con mayor necesidad, teniendo que separarse por unos momentos de los labios ajenos para poder jadear libremente por aquél increíble calor que sentía, el cuál era casi salvaje, así como sus expresiones y sus acciones; en cierto momento, su cuerpo se tensó por completo y no se negó más, dejando que su abundante corrida terminara llenando el interior del rubio, quien se estremeció intensamente con él y gimió de una manera bastante deliciosa, aunque se podía notar cierta sorpresa en aquél gemido, especialmente en un final, y no era de sorprenderse, pues el rubio se sentía verdaderamente confundido, disfrutaba mucho aquella cálida sensación, pues incluso aliviaba su adolorido interior, pero a la vez, se sentía bastante sucio y ansioso, y llegó a rehuir un poco de aquél contacto pese a que él estaba en las mismas condiciones, especialmente por la masturbación tan excelente que recibía de su amado, la cuál, por fin le hizo volver a correrse.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 22:04

Meiko Raion -Un estremecimiento recorre su cuerpo por completo al percibir, en las reacciones de ambos, que el primero en acabar es su esposo, y más aún, que el joven acaba también casi al tiempo, le era de nuevo muy excitante saber que lo habían logrado, también sintió un poco de recelo, pero él había promovido la situación, así que no es que pudiera quejarse. Continúa acariciando al más pequeño, esperando que las sensaciones del clímax perduren esos últimos momentos, aunque pronto le deja, se limpia la mano en la sábana y abraza a su esposo, volviendo a devorarle en un profundo y demandante beso, en el cual ni le deja recuperarse del clímax, además, le hace salirse del cuerpo ajeno, y posteriormente, usando su fuerza, le recuesta en la misma postura en que él tenía al rubio, acomodándose de inmediato tras de él, le era muy excitante verlos a los dos, uno al lado del otro, en la cama, básicamente iguales en ese aspecto y para él lo eran, en cuanto a que se sometían ante él- Ahora le vas a demostrar a Kise lo puta que eres en verdad... -le advierte, dándole una nalgada más fuerte que las que él le dio al menor antes, marcando con ésta su piel, queriendo que el pequeño vea que en realidad no es que fue tan maltratado, sino que así se daban las cosas entre 'adultos' como ellos- ¿Me lo vas a pedir, putita? -le dice lascivo, apelando a ese lado que su pareja tenía, roza su miembro goteante contra su entrada, como si fuera a meterlo, incluso lo hace un poco porque sus ganas eran claras, pero todavía le da la oportunidad de expresarse, mientras le sostiene firme de la cintura para que no se le ocurra huir, observa de reojo a su amante, con interés de ver su reacción con como se estaban dando las cosas ahora-

Usami Akihiko
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Re: Thereesome...

Mensaje por Usami Akihiko el Jue Ene 07, 2016 2:43 am

Tatsuya Kamiko -Le fue imposible resistirse a las acciones de su esposo, aunque ciertamente no tenía la más mínima intención de oponerse, ya que los deseos que sentía por él eran ya insoportables, lo necesitaba intensamente, y se lo dejó saber en aquél beso, a pesar de que aún estaba bajo el efecto del clímax reciente. Se acomodó en la cama como su esposo le indicaba, y le fue imposible contener un jadeo intenso sintiéndose increíblemente excitado, pues sabía que por fin podría tenerle, sin embargo, su verdadera voz sólo se dejó escuchar hasta recibir aquella nalgada que le arrebató un gemido estremecedor e impúdico, como ninguno que había soltado aquella ocasión y comenzó a jadear ansioso tras aquella pregunta, llevando sus manos hasta sus nalgas, las cuáles abrió bastante, dejando a la vista su sonrosada y palpitante entrada, moviendo un poso sus caderas, incluso después de que su amado ya hubiese avanzado un poco.- Métamela toda, mi amor..necesito que me folle muy duro...-Soltó el azabache con una lascivia profunda y arrebatadora, sin importarle que el rubio estuviera ahí con ellos, pues la excitación que sentía era tan enorme, que no podía controlarla siquiera, y ésta misma se reflejaba sin mesura en su lujuriosa e intensa expresión. El rubio les miraba impresionado, tenía un fuerte rubor cubriendo su rostro, y extrañamente volvía a sentirse profundamente excitado, no sabía cómo eso era posible, y llegó a preguntarse por qué aquello no le resultaba incómodo de presenciar, aunque ciertamente, le cohibían un poco.-
Me gusta · Responder · 28 de julio a las 22:50

Meiko Raion -Al observar a su esposo con esos deseos tan encendidos como los propios, le era muy difícil controlar su calor, físicamente sentía su temperatura elevada y que la única manera de desquitar todo eso y tanta espera, era darle tan duro como se lo pedía, pero no solo su atención está en su pareja, sino que también en el menor que yace a su lado y que parecía estarse recuperando pero que le mostraba una hermosa expresión de asombro y excitación a la vez. Se sale de su pareja lo poco que había avanzado, que en realidad había sido solo la punta y vuelve a los roces, aprovechando que se abrió tanto para él, ayudado con su mano se desliza por su entrada, sin invadirle y también por el perineo y los testículos, disfrutando mucho de recorrerle y llenarle de más ansiedad, además, de que gracias a ello percibía la ardiente sensación del lubricante de menta que le puso- Ryota... ¿no quieres jugar más? No pareces completamente satisfecho o agotado -le dice en un tono seductor, le había escudriñado con la mirada para comprobar su estado y entre los fluidos que se escapan de su interior, lograba ver un poco de sangre, pero esperaba no fuera grave sino lo normal luego de cuanto recibió hace unos momentos. Toma el vibrador y se lo da, esperando se estimule más, por lo menos, estaba seguro de que entraría más que bien, porque se veía ampliado, sin embargo, no creía que soportara la vibración por el dolor, incluso desde distancia se veía su entrada roja e irritada- Y dime... ¿tienes alguna petición de cómo debo castigar a la putita? -agrega, sonriéndole lascivamente y en complicidad ahora con él, implicando que desquitaría lo que le hizo, pero antes de que su amado pueda replicar, pues estaba seguro de que tenía algo que decir al respecto, le da por fin la potente embestida que deseaba, entrando plenamente a su cuerpo con solo ese movimiento, hunde un poco sus dedos en la cadera que sostenía, disfrutando de haber llegado a lo más adentro de él, se sentía tan apretado y cálido como lo estuvo añorando desde el inicio, en realidad, sus dos amantes compartían esa característica de mantenerse estrechos, por lo que estar con uno, le permitía imaginar también al otro, y sin esperar más, comienza a moverse en un vaivén moderado, como acostumbrándose, porque si lo hacía con toda su fuerza desde el principio, se correría rápido-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 19:26

Tatsuya Kamiko -A pesar de que azabache estaba tan inmerso en la demencial excitación que sentía, soltó un suave gemido, a manera de queja, cuando sintió a su amado abandonar su interior, y comenzó a gemir con muchas ansias al sentir cómo aquella hombría tan rígida e hinchada se frotaba de esa manera contra él, le enloquecía, y es que quería sentirlo de manera muy intensa.- Fólleme, Akihiko..-Soltó entre gemidos, reparando apena en que su amado comenzaba a hablarle al menor, lo cuál, no le era nada grato, y lo dejó saber en a disminución de sus gemidos. En tanto, el rubio miraba con profundo interés a su amado, sintiéndose bastante caliente al ver la excitación tan enorme que se plasmaba en su rostro y en su exquisita voz que lograba estremecerle. Aquella pregunta logró que sus mejillas se encendieran con intensidad, porque por un momento creyó que le dejaría 'jugar' con el azabache, aunque cuando le entregó el vibrador, entendió mejor a qué se refería, lo cuál le hizo apenarse un poco y desvió un poco la mirada, aunque aquella nueva pregunta le hizo mirarle de nuevo, llegando a estremecerse por la manera en que su amado embistió contra el ninja, ruborizándose aún más al escuchar los intensos gemidos de éste, entre los cuáles maldijo, y sabía que se refería a él, aunque el otro no lo indicara.- No es castigo, Akihikocchi...quiero que me enseñe cómo volver rica una mala sensación..-Le pidió con un aire ligeramente malévolo, aunque su rostro aún expresaba cierta ingenuidad. Mientras que el azabache le miraba con profundo rencor, aunque por momentos, pues le era muy difícil resistirse a aquel placer tan increíble que le hacía gemir y moverse con delicia contra las caderas de su amado.-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 20:41

Meiko Raion -No comprende muy bien las palabras del menor, quizás por el calor que sentía no se logró concentrar bien, pero sí le excitó aún más su expresión, era como la de un niño aún inocente, pero travieso, así que decide dejarse llevar y jugar, quizás a su esposo no le gustaría esa complicidad entre ambos, pero sabía bien que él era sumiso y masoquista en el sexo, así que algo de su plan debía calentarle- Ah, no sé, yo sí le quiero castigar -le comenta al pequeño, mientras continúa con ese ritmo que va logrando subir conforme se habitúa y se asegura de que no se correrá precozmente- Dame tu cadena, cachorro, pero déjate el collar... y quítale los lentes, o se lastimará -le dice a su amante, sonriéndose al ver que obedece a todo sin dudar, sin necesidad de moverse de su postura y cuando recibe la cadena de él, la enrolla un poco en su mano y con ésta azota el trasero de su pareja varias veces, dejándole marcas rojas muy pronunciadas, que hacían ver su piel como si estuviese a punto de rasgarse pero no se rompe, hace ésto mientras le embiste con más fuerza, logrando que las dos sensaciones embarguen juntas a su amado, como sabía que le gustaba, pues no era un castigo a su forma de ver, sino darle lo que le satisfacía. Cuando él se siente más satisfecho con cómo dejó de marcado su trasero, toma las muñecas ajenas y se las amarra en la espalda, inmovilizándolo, aunque no las aprieta para no hacerle daño. Finalmente, enreda una de sus manos en los cabellos de su esposo y lo mantiene con la cabeza ladeada sobre el colchón, asegurándose de que no la mueva para que siempre mire a su joven amante- Mira sus expresiones... Ryota... le gusta ser tratado así -le explica al más pequeño, excitándose al enseñarle y también al someter a su esposo, pues aquello siempre lo excitaba sobremanera-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 21:23

Tatsuya Kamiko -Ni lento ni perezoso, el más joven obedeció a su amante, y le facilitó inmediatamente aquella cadena que pedía, sintiéndose muy curioso de lo que haría con ella, y luego se dispuso a quitarle los lentes al azabache, aunque éste se lo impidió y él mismo se los quitó en un gesto bastante orgulloso, sumando una intensa y nada agradable mirada hacia el rubio en aquellas acciones, lo cuál hizo que el más joven se sintiera un tanto abrumado, aunque su atención fue capturada rápidamente por el sonido de la cadena, tanto del tintineo que hacían sus eslabones, como por el sonido que hacía al moverse tan rápido. El primer azote le erizó la piel, especialmente por el sonido seco que hizo al impactar contra el trasero de su rival, aunque también los quejidos que se escapaban de los labios ajenos, lograban estremecerlo, aunque no sabía si de una manera buena o mala, estaba bastante impresionado, especialmente al ver cómo el otro lo soportaba, y llegó a sentir cierto arrepentimiento.- Akihikocchi..-Soltó un tanto alarmado, intentando detenerle e incluso se incorporó un poco sobre la cama, aunque volvió a sorprenderse cuando pudo escuchar algunos gemidos guturales del azabache, verdaderamente le era incomprensible, así que se quedó quieto y un poco ensimismado, sólo observando cómo se daban las cosas entre ellos, aunque podía notar cierta incomodidad en el azabache, aunque no se imaginaba que ésta se debía a que él estaba ahí presente. El ninja quedó jadeante tras aquellos azotes, como si se estuviera recuperando de aquellas sensaciones tan intensas que su amado le hacía sentir, por un lado el placer y el dolor, que eran una mezcla exquisita para él, y por otro, la molestia que le provocaba ser tratado así frente a aquél rubio, llegó a sentirse humillado incluso, especialmente cuando su amado le hizo mirar de frente al más joven, lo que no toleró más, y se deshizo de aquel amarre en sus muñecas en sólo segundos, lo que arrancó una expresión de sorpresa de los labios del rubio, quien miraba atento cómo el moreno terminaba separándose de su amante, para luego irse sobre él, poniéndolo debajo, de espaldas al colchón, con una habilidad sorprendente para posteriormente devorarle la boca, mordiéndole sin mesura, mientras comenzaba a autopenetrarse, 'sentándose' sobre aquella potente erección hasta tenerle plenamente dentro, y luego comenzó a montarlo apasionadamente, fomentando ese tipo de estocadas intensas y profundas.-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 22:26

Meiko Raion -Había considerado la posibilidad de que su pareja se le opusiera, no porque no disfrutara de ese trato que ellos sí acostumbraban, pero sabía que frente a su amante, las cosas no le eran igual, así que no se sorprende cuando se suelta, tenía claro de que podía hacer eso y más, tampoco le es sorpresivo el cambio, y no le molestaba realmente, el tenerlo encima era placentero porque lograba llegar con mayor facilidad a lo más profundo de su cuerpo. Lo que le llega a sorprender es ver la expresión del pequeño, se da cuenta de que le estaban asustando, e incluso pensó que intervendría en cierto punto o que lloraría de nuevo, pero no puede dedicarle ni una mirada o unas palabras tranquilizantes, pues ahora su esposo le demandaba plenamente, así que en enfoca solo en complacerlo a él, besándole de una manera furiosa y apasionada, dejándose morder pero a la vez, buscando también dominio en ese contacto, a la vez que le sostiene de la cintura, ayudándole en los movimientos de cadera, hacía potentes embestidas, levantando sin dificultad su peso, aunque la postura no fuera la idónea para hacerlo, se complementaba en un perfecto ritmo con su pareja, denotando cuanto se acoplaban por la experiencia juntos. Cuando tienen tan controlado el ritmo, le sostiene con solo una mano, para masturbarle con la otra, encontrando la nueva erección que su pareja tenía, se dedica a brindarle mucho placer, pues cuando tuviera su orgasmo, quería que fuera muy superior al que tuvo con el rubio-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 22:47

Tatsuya Kamiko -Al tener a su esposo por fin para él, y de esa manera en que podía sentirlo tan plenamente, ya poco le importaba aquél otro chico que les observaba, y denotaba la poderosa excitación que sentía, en la manera en que se expresaba, pues, a pesar de besar tan impetuosamente a su amado y plasmar sus deseos más posesivos en aquellos labios, no contenía algunos gemidos impúdicos y guturales que se escapaban de sus labios en ciertas ocasiones, casi como si fueran algún tipo de gruñido animal. En tanto, sus manos recorrían el torso ajeno, arañándole casi sin darse cuenta, especialmente sobre sus pezones, los cuáles podía sentir endurecer bajo su rudo tacto. Asimismo, sus caderas comenzaron a moverse de una manera más ansiosa, aunque sin restar la profundidad y la certeza con que su amado le embestía, y a la vez, manteniendo aquél intenso vaivén en el que ambos se complementaban deliciosamente, y para aumentar aquella sensación, le dejaba sentir el chakra en su estrecho y cálido interior. Mientras tanto, el rubio les observaba con sumo interés, y cada vez menos sorpresa se reflejaba en su rostro.-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 23:14

Meiko Raion -El placer que ese encuentro con su pareja le hace sentir le arrebataba tan poderosamente que también olvida que hay alguien más presente, sentía por fin tanta intimidad con él, quizás porque esa parte del acto estaba siendo muy de ellos dos, siente la necesidad de separarse del beso y abre sus ojos, buscando su mirada, la cual captura unos instantes que aunque breves, son muy significativos pues lograban trasmitirse sus sentimientos más allá de solo el placer, al menos es lo que él percibe en esa hermosa expresión de su amado que además estaba llena de lascivia y deseo físico, pues lo emocional y físico, en su caso, estaban ligados, posterior a ese contacto visual, vuelve a sus labios por unos momentos, sintiendo lo hinchados que estaban los propios como los ajenos, por lo que eventualmente se separa y continúa, ahora satisfaciendo su necesidad de marcarle la piel, haciéndolo en su cuello, para que pueda gemir libremente también, ya que eso le excitaba más, era como la música de fondo para comenzar a alcanzar el placer máximo- No aguantaré mucho más, Ryushiro -le susurra entre las profundas marcas que dejaba, dejándole escuchar su voz estremecida, en un tono incluso más sumiso, que dejaba ver cuanto placer experimentaba gracias a sus atenciones, en especial las derivadas del chakra que hacían su interior más delicioso de lo que ya era-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 23:29

Tatsuya Kamiko -Jadeó un poco cuando aquél beso tan vehemente se rompió, sin embargo, aquello no le impedía transmitirle sus sentimientos a su amado esposo, pues aquél contacto visual tan intenso, estaba cargado de aquellos sentimientos, y esas sensaciones tan poderosas que se hacían de él apasionadamente. Un estremecimiento le recorrió sólo con aquél contacto entre sus orbes, sintiéndose preso de aquella expresión tan increíblemente hermosa que su amado le mostraba, se sentía tan cautivado, como si su corazón no pudiera en aquellos momentos con todos esos sentimientos tan apasionados e inmensos que sentía por su amado esposo, era algo increíble e indescriptible y no se pudo contener de volver a sus labios con la misma imperiosa pasión, aunque cuando el mayor decidió pasar a su cuello, no se negó, e incluso ladeó su rostro mientras se dejaba abrumar por aquel placer tan intenso y profundo, el cuál le volvía loco, lo deseaba más, cada vez más, aunque ya se sentía en el borde de aquél abismo de placer, y lo dejaba en claro no sólo en sus gemidos descarados y apasionados, sino en la manera que sus caderas se movían y especialmente, en los espasmos involuntarios que sufría su interior, en el cuál variaba además el flujo de chakra que se desprendía en aquella zona.- Ni yo, mi amor...ya casi..-Respondió a su amado, y se aferró más a él en aquellos últimos momentos, asegurándose que el ritmo de su cadera mantuviera estocadas muy profundas y certeras. Tras unos instantes, el cuerpo del azabache se tensó con plena delicia, soltando el nombre de su amado en un profundo e impúdico gemido, mientras su semilla se regaba en abundancia sobre el colchón.-
Me gusta · Responder · 29 de julio a las 23:55

Meiko Raion -También jadea, haciéndolo contra la piel de su cuello, llegando a morderle en cierto momento cuando está al borde del clímax, embestía con todas sus fuerzas en aquella postura tanto para satisfacerse, como para no decepcionar a su amado, buscaba darle un orgasmo sobresaliente, como el que era inminente en él, y por tanto, evita correrse antes, esforzándose para contenerse, solo se deja ir al sentir el clímax ajeno que le estremece sobremanera, en especial por las palpitaciones internas que asfixian su miembro y terminan por exprimirle. En medio de su orgasmo le llama por su nombre, dejándole escuchar en su profunda y estremecida voz, cuanto provocaba en él, a nivel físico y sentimental, lo cual le trasmite también en la manera en que le abraza, pese a que no detiene las embestidas aún, sino que sigue moviendo su pelvis, aminorando cada vez el ritmo, pero asegurándose de que ambos disfruten plenamente de esos últimos momentos de placer-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 20:04

Tatsuya Kamiko -Otro gemido intenso se escapó de sus labios al sentir aquella mordida y sin darse cuenta enterró sus uñas en la piel ajena, rasgándola apasionadamente sin darse cuenta, mientras que la oleada de sentimientos y emociones que aquél orgasmo involucraba, continuaba abrumándole, especialmente al escuchar su nombre desde los labios ajenos, pues no sólo le sacudía a nivel físico, sino a nivel emocional, verdaderamente se sentía uno con su amado, y en esos momentos, los sentimientos y las sensaciones anteriores que había experimentado aquella noche, especialmente las negativas, desaparecieron de su ser, dejando que toda su pasión y su amor se volcara en su pareja desmesuradamente. Sus caderas permanecían en movimiento, a pesar de haber acabado ya, y él continuaba llamándole.- Akihiko, te amo, te amo muchísimo...-Le decía entre jadeos, con una pasión arrebatadora, pues él mismo estaba completamente abrumado por las sensaciones y los sentimientos de ese momento, centrándose solamente en su amado. Mientras tanto, el rubio los miraba con aprehensión, no sabía cómo reaccionar, le era difícil reconocer la pasión que había entre ellos, pues, a pesar de que su amado también le demostraba sus sentimientos con intensidad, no se comparaba a lo que ambos le transmitían en esos momentos, y le entristecía un poco a la vez que le causaba unos profundos celos, envidia incluso, pero al mismo tiempo y de forma contradictoria, lograban cautivarle y llegaba a sentirse mal por estar en medio de una relación así, por lo que poco a poco apartó la mirada y sólo se abrazó a la almohada que estaba en su lugar.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 20:27

Meiko Raion -Conforme van calmando el ritmo hasta detenerlo, busca sus labios para besarle, correspondiendo a esas palabras en apenas un susurro y haciéndolo mejor en ese beso, además de con las caricias que le brinda, suspira un poco al final, recuperando el aliento, observa de reojo a su amante, no lo había olvidado, en especial en ese momento en que ya la calma volvía a él. Puede notar la tristeza en su expresión, y aunque le es difícil separarse de su pareja, tenía que pensar también un poco en el pequeño, pese a que sabía que no le caería nada bien al mayor- Mi amor... solo recuerda a Miyagi -le dice en un susurro muy bajo para que solo él escuche, en esta ocasión no lo decía con reproche, sino como una manera de que se ponga en su lugar por un momento y en el lugar del rubio, como si pudiera imaginar lo que ese profesor sentiría. Le toma de la cintura y le levanta un poco, abandonando de esa manera su cuerpo, y le recuesta a su lado, el contrario de donde estaba el chico, al cual se dirige posteriormente- Ryota... -le llama, posando la mano en su mejilla, para sacarlo de su ensimismamiento, le acaricia, mirándole solo a él-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 20:46

Tatsuya Kamiko -Escuchar aquellas palabras de parte de su esposo, fue como si un balde de agua fría le cayera encima, le miró absorto y sorprendido por unos instantes, pues aquellas palabras le sorprendieron.- Miyagi entiende su lugar.. -Le respondió algo tajante, pues él no tenía que ponerse en el lugar de nadie, menos de aquél chico, le era intolerable aquella idea, así que luego de separarse de su amado, se levantó de la cama, sin importarle cuánto le dolían las caderas. Los sentimientos que le abrumaban en aquellos momentos volvían a ser incómodos y le ponían de muy mal humor, así que volvió a acercarse a la botella de vino, y ansiosamente se sirvió otra copa, llegando a derramar un poco del contenido; también se inclinó por la ropa de su amado, en busca de cigarrillos, y tomó para fumarlo luego de terminarse aquella copa de vino; terminó sentándose en el sofá de la habitación, y comenzó a beber mientras les miraba de reojo, pues, aunque no quería ser testigo de aquello, no podía dejarlos sin observación. El rubio había mirado aquella escena con cierta culpabilidad, aunque cuando su amado se acercó a él con aquella dulzura, se sintió muy aliviado, y se aferró a él con cierta fuerza.- Akihikocchi...-Le respondió con una voz un tanto afectada, aunque consentido.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 21:06

Meiko Raion -Aunque comprendía a su pareja, porque sabía que debía tener sentimientos complicados y pesados, estuvo tentado a recordarle la edad que tenía el pequeño y su experiencia de vida en comparación al profesor, pero no se deja llevar por esa necesidad de reprochar, sino que le deja ser, de todas maneras no era una situación fácil y complacerles a todos era imposible en ese momento, aún así, no le deja sin vigilancia, sentía sus acciones y al mismo tiempo, podía percibir que les miraba atento. Conmovido, abraza al joven rubio, reconfortándolo con suaves caricias entre sus cabellos y en su espalda, le deja algunos besos en la cabeza- No me olvidé de ti, hermoso, siempre valoraré tu entrega y tu amor... además, tu sabes lo que siento por ti -le va diciendo entre susurros, intentando que su esposo no escuche, no para ocultárselo, sino porque no quería hacerle sentir mal-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 21:20

Tatsuya Kamiko -Cuando el pequeño sintió el abrazo de su amado, se estremeció intensamente, y le fue imposible contener sus lágrimas al escuchar aquellas palabras, pues le confortaban intensamente, aún le dolían algunas cosas, y estaba algo confundido, pero no dudaba de aquellos sentimientos que compartían, y que pese a todo, eran intensos y muy puros.- Te amo, Akihikocchi..-Le dijo en medio de sollozos, intentando susurrar, aunque le costaba, pues todos esos sentimientos que venían a él en esos instantes, eran abrumadores, tanto, que no lograba comprender muchos de ellos. Mientras tanto, el azabache bebía ansiosamente, sintiendo ahora con más claridad los efectos del alcohol, pues se sentía un poco mareado, aunque no sabía muy bien si aquél malestar era el resultado de tanto vino o el reflejo de los sentimientos que le carcomían en aquellos momentos, especialmente al escuchar aquella confesión de parte del rubio, le molestaba bastante, tanto, que sin darse cuenta lo reflejó en el agarre que tenía sobre la copa, la cuál se quebró un poco, aunque no lo suficiente para derramar el contenido.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 21:43

Meiko Raion -Se dirige a su oído, pues a diferencia del menor, él si logra ser discreto, aunque ya no vigilaba a su esposo, podía sentir su mirada, o al menos su presencia, así que entre las caricias y besos, intenta tranquilizarlo- Yo también te amo, Ryota -le responde, sin necesidad de evidenciar lo que decía, pues usa un tono bajo y tranquilo, además, no mentía, tenía esos sentimientos por él, aunque fueran diferentes a los que tenía por su pareja, no dejaba de valorarlos como importantes en su vida, aunque le fuera difícil lidiar con el hecho de mantener otra relación al lado de su principal- Ya no llores, hermoso, se correrá tu maquillaje -le dice con una sonrisa, pues sus pestañas eran muy bonitas y siempre parecía maquillado aunque quizás no lo estuviera-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 21:55

Tatsuya Kamiko -Soltó un suspiro profundo, de alivio, cuando escuchó aquellas palabras, tras las cuáles, se aferró aún más a su amado. Sabía que el mayor no podía ser tan evidente frente a su esposo, pero apreciaba mucho el que, pese a eso, aún le mantuviera firmemente abrazado. Su llanto se intensificó por unos momentos, pero luego comenzó a calmarse poco a poco, y le fue inevitable soltar una suave risa al escuchar al mayor.- Hoy no uso maquillaje, Akihikocchi -Le dijo un tanto divertido, mientras se secaba un poco las lágrimas, y sin pensarlo, se acercó a tomar un profundo beso de los labios ajenos, sin contenerse de manifestar lo que sentía por él. En ese momento, el azabache apartó la mirada inevitablemente y comenzó a jugar un poco con el cigarrillo entre sus dedos, para luego llevarlo por fin a sus labios, encendiéndolo sin problemas, aunque no tuviese encendedor, y comenzó con una suave calada para acostumbrarse, pues hacía tiempo que no fumaba.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 22:13

Meiko Raion -Se contagia un poco de su risa, buscando también sus labios en el momento en que él le busca, uniéndose en un profundo beso, lleno de esos sentimientos que compartían pese a las circunstancias, aunque no extiende demasiado ese beso, pues creía que debía dejarle ya descansar. En medio del contacto, aprovecha para quitarle, a tientas, el collar que le habían puesto, como una manera simbólica de liberarlo también. Al separarse, le deja otro beso dulce, como despidiéndose de su boca, y luego le sonríe, dándole una suave nalgada, pero en un lugar estratégico que le recuerde el dolor que tenía- Hora de descansar, pequeño, necesitarás recobrar tus fuerzas -le pide, esperando no tenga objeción y descansa, con el fin de que él pueda ir por su esposo, al cual ya percibía fumar, pues le llegó el olor del cigarrillo-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 22:22

Tatsuya Kamiko -Suspiró un poco, con cierto alivio, al sentir cómo le quitaba aquél collar, pues no le gustaba tanto usarlo, aunque quizás se le veía bien. Cuando el mayor se separó de sus labios, le fue imposible no seguirle un poco, aunque aquél último besito le animó bastante, y le regaló una muy dulce sonrisa a su amado, sonriendo algo travieso luego ante aquella nalgada.- Buenas noches, Akihikocchi -Musitó dulcemente para despedirse, sabía que no podía pedir más, y de momento estaba bien con eso, así que intentó descansar como el mayor se lo sugería, lo cuál no le costó nada, pues estaba bastante cansado. En tanto el azabache continuaba fumando mientras esperaba a su amado, a quien miraba de reojo, aún se sentía mal, pero no quería estar lejos de él, sabía que poner distancias entre ellos, sólo empeoraría las cosas.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 22:42

Meiko Raion Buenas noches, Ryota -le despide, con una sonrisa también, como esperaba, el menor era comprensivo una vez que se siente más apreciado, se levanta de la cama y busca un edredón del clóset, cubríéndolo con éste para que pueda descansar de mejor manera en aquel frío lugar, que comenzaba a sentirse más frío una vez han terminado tanta actividad física. Luego de colocarse su bóxer, se dirige a donde su pareja, con la botella de vino y con su copa ya servida, no quedaba mucho contenido en la botella, así que cree que pueden terminarla. Luego de sentarse a su lado, toma un cigarrillo de la cajetilla que él dejó en la mesita y con un gesto le pide que se lo encienda también, pues no veía el encendedor por ningún lado y el cigarrillo de su esposo, ya estaba encendido-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 22:52

Tatsuya Kamiko -Siguió a su esposo con la mirada hasta que éste estuvo a su lado, y suspiró un poco; había comprendido aquella seña que le hacía, así que se acercó y encendió aquél cigarrillo con el propio, sin quitárselo de los labios, y le dedicó una mirada intensa, que no era amenazante, pero sí reflejaba todos los sentimientos que le aquejaban en ese momento. Cuando regresó a su posición, soltó el humo del cigarrillo y sacudió un poco las cenizas, mientras que con su mano libre le aproximaba su copa casi vacía al mayor, esperando que le sirviera, para poder beber junto con él, aún así, se mantenía en silencio, no sabía muy bien qué decir, o si debía hablar.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 23:16

Meiko Raion -Le hace una ligera reverencia con la cabeza cuando enciende su cigarrillo, atendiendo a la petición de su pareja en cuanto al vino, aunque le preocupaba que bebiera más, así que solo llena la mitad de su copa, sirviéndose el resto de la botella en la suya que queda llena hasta el borde, pero era su manera de evitar que tome más. Luego de exhalar la primera calada larga, da un largo trago, tomando la mitad de su copa, para dejarla en igualdad de condiciones que la del otro- Justo ahora no pareces un gatito -le dice en un tono tranquilo y amable, observándole de arriba a abajo sin disimulo, a su parecer, se veía increíblemente sensual, pese a que ya su cuerpo mostraba las manchas de fluidos y el desgaste de aquel encuentro, en esas condiciones, todavía le provocaba bastante-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 23:27

Tatsuya Kamiko -Comprendió aquél mensaje que le daba al servirle la mitad de la copa, así que sólo suspiró, de cualquier manera, si requería más, todavía quedaba la botella extra que compró. Para ese momento, su cigarro se había consumido bastante, quedaba poco menos de la mitad, así que le dio una profunda calada antes de apagarlo con la cera derretida de una vela, dejándolo en la mesita y aprovechó para tomar otro de la cajetilla, liberando el humo mientras lo encendía con una pequeña chispa de fuego que generó con sus dedos. Sonrió un poco ante el comentario de su amado y se encogió ligeramente de hombros, mirándole mientras removía el contenido de su copa.- ¿Qué parezco entonces? -Le preguntó con cierta curiosidad, casi con un dejo sensual, para luego dar un sorbo a su bebida.-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 23:39

Meiko Raion -Otra sonrisa se le dibuja ante esa pregunta, tomándose su tiempo para responder, mientras disfruta con calma del cigarrillo, recordando, que desde que estaba con su pareja, pocas veces fumaba tras el sexo, aunque hace mucho tiempo era una costumbre arraigada en él- Un poderoso yakuza que acaba de someter al amante de un clan rival, cobrando así una deuda pendiente -le responde, como buen escritor, lograba visualizarlo en un personaje arquetípico y se le hacía bastante interesante verle así- Con el deje de putita que es natural en ti... -agrega, pues también lo imaginó siendo sometido por él, como recientemente había pasado, y eso, se acomodaría en ese tipo de tramas, donde siempre había alguien con más poder económico o político-
Me gusta · Responder · 30 de julio a las 23:49

Tatsuya Kamiko -Una sonrisa más amplia y algo sensual se dibujó en su rostro al escucharle, entre divertido y halagado por aquella descripción, y, tras haber degustado el vino, dio una profunda calada a su cigarro, mirándolo con cierta intensidad.- Ah, entonces luzco irresistible, aunque eso es natural en mí también -Le respondió con cierto tono arrogante, pero divertido, dejando en claro que bromeaba un poco, y luego de eso, soltó el humo del cigarro, haciéndolo detenidamente, mientras le miraba, recorriéndolo con la mirada.- Usted también luce bastante atractivo..aunque hay algo que le falta para lucir tan irresistible como yo...-Le dijo con cierto aire misterioso, aunque sonrió un poco al ver aquella expresión en su amado, así que dejó la copa en la mesita y usó una vela como cenicero, sin importar que ésta se apagara. Se acercó a él, rozando sus labios, mirándole intensamente, mas no le besó, y luego se deslizó hasta su cuello, dejándole marcas muy profundas, mordiéndole incluso, aunque se detuvo de manera abrupta, y robó el cigarro de la boca de su amado, dándole ahora él una calada.- Listo -Le dijo con una sonrisa, apropiándose de aquél cigarrillo, pues no lo regresó, ni planeaba hacerlo.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 0:06

Meiko Raion Irresistible... -le responde cuando él lo dice, susurrante, completamente de acuerdo, pues aunque pareciera extraño tras haber quedado ambos satisfechos, sus ansias por él comenzaban a avivarse de nuevo. Le mira interrogante cuando deja la copa en la mesita, preguntándose a qué se refería, y cuando se acerca más, estuvo a punto de robarle un beso, resignándose cuando se aparta, se deja marcar, comenzando a disfrutar de la agradable sensación que deja en su piel, él, por su parte, desliza la mano por la espalda baja ajena, rasguñándole suave pero evidentemente, hasta llegar a su tatuaje, el cual acaricia con las yemas de sus dedos, suspirando por la mordida, se sonríe al ver que se detiene y toma su cigarrillo, aprovecha entonces para beber lo que le resta de la copa de un solo trajo y dejarla en la mesita junto a la otra, esas caricias que realizaba sobre su piel, se convierten en un abrazo a su cadera, de la cual le sostiene con firmeza, para tenerle contra sí más tiempo, aunque no hace más que contemplarlo, como seduciéndole con la mirada, para demostrarle que no era el único que podía atraer con sus acciones-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 0:27

Tatsuya Kamiko -No podía negar que las caricias de su amado le estremecían, siempre lo lograba con suma facilidad, y su cuerpo fue quien lo comunicó, pues pronto su piel se erizó por completo, deseoso de más, así que, cuando notó que su amado no soltaba aquél agarre, no pudo evitar sonreír un poco más, ésta vez, con mayor calidez, aunque sin abandonar aquél aire sensual que estaba tan presente en él y que era imposible de esconder. Le dio una calada más a aquél cigarrillo, como si robara de él la esencia que habían dejado los labios de su amado, siendo bastante sugerente, para luego darle el mismo final que los otros dos que había fumado aquella noche. Tras hacer aquello, le dirigió una mirada intensa a su amado y soltó el humo de aquella última calada mientras se acomodaba en su regazo, siendo cuidadoso de no soltar el humo directamente en su cara y sin decir nada, se entregó por fin a sus labios, de una manera bastante apasionada, mientras sus dedos se enredaban en los cabellos ajenos.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 0:45

Meiko Raion -Le ayuda a acomodarse de esa natural manera en que ya lo hacían por instinto, le era muy grato tenerlo en su regazo por la cercanía que eso representaba entre ambos, así que recibe con gusto su beso, correspondiendo de forma apasionada desde el inicio, sin quedarse solo con ese contacto, sino que continúa recorriendo su cuerpo, aprovechando la desnudez, aunque procura que las caricias no sean tan sugerentes sino sutiles, pero que le demuestren su cariño y ganas de hacerle sentir lo amado que era por él, además de lo delicioso que le era recorrer su piel tan tersa y suave-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 0:56

Tatsuya Kamiko -Se estremeció bastante por sus caricias, no porque se sintiera provocado completamente, sino porque verdaderamente lograba percibir sus sentimientos en aquellos roces, y más aún en aquél beso tan íntimo y apasionado que sólo lograba desatar más aquellos sentimientos que le arrebataban, lo cuál le hizo ponerse un tanto emocional en medio de aquél contacto, y le era difícil resistirse a ello, no sólo por el alcohol que había consumido, sino porque aquél día había sido tan intenso, tan lleno de sentimentos, que apenas pudo resistirlo.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a la 1:11

Meiko Raion -Se comienza a sentir tan estremecido también por ese contacto, que decide comenzar a separarse, pues imaginaba que para su amado era similar el sentimiento, aún así, no se llega a separar del todo, le da suaves besos, muy dulces, ya no solo en sus labios, sino en una de sus mejillas y culmina en su frente, acariciándole ahora los cabellos, le guía a recostar la cabeza contra su pecho, queriendo consentirle- Eres mi gatito de nuevo... -le susurra dulcemente, apretándole contra sí, quería que lograra descansar, especialmente a nivel emocional, pues le sentía agotado en ese aspecto, ni siquiera había llorado como el más joven-
Me gusta · Responder · 31 de julio a la 1:22

Tatsuya Kamiko -Se abrazó con fuerza a él, correspondiendo a cada uno de aquellos besos posteriores al más apasionado, aunque éstos no carecían de pasión realmente, sólo eran más dulces. No tardó en acurrucarse con él, aferrándose aún, pues le brindaba consuelo podercompartir esos momentos a su lado.- Siempre soy su gatito.. -Le respondió, para luego suspirar profundamente, y liberarse un poco mediante algunas lágrimas algo amargas, sin expresarse con palabras, pues esperaba que su amado comprendiera sus sentimientos aún así.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a la 1:37

Meiko Raion Lo eres... -le dice en un susurro, besándole entre los cabellos, aunque luego una suave risa se le escapa, sabía que era inapropiada cuando su amado estaba emocional, pero no pudo evitarlo, así que se disculpa- Ah, lo lamento, tuve un deja vu... 'papá gatito' -le cuenta, sin detallar porque esperaba recordara el juego con su hijo, unos cuantos días atrás- Te amo, mi amor... -agrega, por la necesidad que tuvo de decirlo, levantándole un poco el rostro del mentón, limpiando luego sus lágrimas sutilmente con sus dedos-
Me gusta · Responder · 31 de julio a la 1:54

Tatsuya Kamiko -Se sorprendió al escucharle reír, e hizo un puchero, aferrándose un poco más a él mientras aceptaba aquella disculpa. Suspiró profundamente, extrañaba bastante a su hijo también, sentía que no le había visto en mucho tiempo.- Quiero estar en casa...no soporto más aquí..-Le dijo con bastante sentimiento, y soltó su llanto nuevamente, escondiendo un poco su rostro, aunque no se negó al tacto de su amado que le guiaba a levantar su mirada, dejando que limpiara sus lágrimas, mientras él trataba de calmarse.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 2:13

Meiko Raion -Se sorprende al verlo tan consentido de repente, o quizás es porque comenzaba a expresarse más genuinamente en cuanto a lo que sentía, a diferencia de cuando compartieron con su amante. Le sigue intentando reconfortar con sus caricias, intentando que ya no aparezcan más lágrimas cuando las va limpiando, aunque no le busca calmar del todo, pues no quería que sintiera que le estaba reprimiendo, al contrario, prefiere que se desahogue- Te llevaré a casa entonces, mi amor... él dormirá muchas horas -le ofrece, pues el chico era perezoso y sabía que nada le despertaría, podría volver antes de que despertara y cuidarlo también-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 18:09

Tatsuya Kamiko -Asintió ante la propuesta de su amado, y se abrazó fuertemente a él, acomodando su rostro en aquél espacio entre su hombro y su cuello mientras terminaba de desahogarse.- Por momentos creí que moriría, o que terminaría asesinando a ese niño... -Soltó con una voz aún afectada, aunque su llanto comenzaba a calmarse, pues estar así con su esposo le brindaba mucho alivio, y el expresar su sentir, le brindaba más tranquilidad.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 18:44

Meiko Raion Creo que ya estás ebrio, mi vida... -le observa, pues sentía que el alcohol le estaba subiendo, a eso también achacaba la forma en que se expresa, aunque no dejaba de considerar que habían de por medio, celos y malas sensaciones que hasta ahora sacaba- Ni siquiera lo hice con él -le recuerda, queriendo que aquello le reconforte, pues, pese a todo, creía que eso era mejor que el escenario contrario-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 19:26

Tatsuya Kamiko Aún si no lo estuviera, me seguiría sintiendo mal.. -Le dijo desanimado, sin poder controlar sus lágrimas del todo, pues aunque por momentos sentía calma, aún todo era muy reciente, y le era fácil revivir todo lo anterior. Liberó un profundo suspiro al escucharle luego, y se aferró más a él.- No entiende... -Soltó, pues su problema iba más allá de eso, e incluía la intimidad que logró percibir en los dos, pues, aunque su amado hubiese intentado ser discreto, él lo conocía bastante bien, y un par de gestos lograban decirle bastante de lo que unía a su esposo con aquél niño.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 19:56

Meiko Raion -Se queda en silencio por unos momentos que hasta a él mismo se le comienzan a hacer largos, reflexivo, intentando comprender, conocía bien a su pareja, y sabía que aspectos pidieron haberle afectado, pero una parte suya no quería ahondar en eso, pues le era doloroso causarle dolor y verle en ese estado en que le dejó la situación, pero aún así, iba a afrontarlo, porque era su responsabilidad- Sí entiendo, Ryushiro... -le susurra por fin, decidiendo expresarse también un poco, aunque tranquilo, sin apartarse de ese abrazo- Y él es un niño apenas, no se te compara, pero Miyagi es hombre, como yo -le dice, dándole a entender porqué le comprendía y como sentía que de los dos, él es quien estaba arriesgando más en ese juego doble, o así lo percibe-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 20:02

Tatsuya Kamiko -Le escuchó atento, abrazándose más a él sin poder evitarlo, pues sabía que su amado también sufría por aquella situación, lo cuál, inevitablemente le dolió también a él, y derramó más lágrimas en silencio.- Miyagi tampoco se le compara, mi amor... es tan diferente, usted es mi complemento, y no lo cambiaría por nada, es el amor de mi vida.. mi alma..y sé que usted sabe todo ésto, pero creo que por eso mismo, nos es imposible aceptar que estemos con otros, y los celos, y el sufrimiento, no disminuyen aunque lo soportemos -Comentó, sin saber si se expresaba muy bien, pues le era muy difícil con todo eso encima.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 20:26

Meiko Raion -Asiente, dándole la razón, aunque no le vea asentir al estar abrazado a él de esa manera, siente un nudo en su garganta, por lo que se toma unos momentos antes de responder, suspirando finalmente- Lo sé, amor... sé todo eso, y también, que no podemos dejarlos, tampoco sé si lo merecen -le responde, mirando a su amante dormido, el cual se le había entregado de tantas maneras sin pedir mucho a cambio e intenta poner a su rival al mismo nivel, para que su consideración sea ampliada a él también, aunque le era difícil, racionalmente podía, pero emocionalmente le desaparecería de sus vidas, de poner hacerlo-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 20:34

Tatsuya Kamiko -Supo a qué se debía aquél silencio, pues conocía bien a su amado, y le abrazó con mucha calidez, esperando generarle un ligero alivio con aquellas suaves caricias que le hacía. Pensó también en su amante cuando su amado comentó aquello, y entristeció un poco, pues también recordaba todas esas consideraciones que su amante tenía con él, en cuanto al tiempo y la fidelidad, por lo que suspiró también.- Yo tampoco lo sé... quizás somos demasiado egoístas...
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 20:54

Meiko Raion Lo somos, mi vida, pero, tampoco los obligamos, son libres de irse... -le explica, un poco más calmado, pues, pese a todo, no es que fueran horribles personas, también les eran recíprocos de cierta manera- Por ejemplo, Kise quizás me abandone, le rompiste el trasero -le dice con una sonrisa, intentando deliberadamente, motivarle con eso- Yo nunca le hice eso y ahora que le cobijé, vi que la sábana está manchada de sangre -comenta, y además, estaba seguro de que a su esposo no le había hecho eso, pues le preparó bien-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 21:16

Tatsuya Kamiko -Asintió suavemente a lo que decía su amado, pues efectivamente tenía razón, aunque aún se quedó un tanto pensativo, más que nada en cuanto a las repercusiones que tenían sus amantes sobre ellos. Y suspiró un poco al escucharle, sin saber cómo sentirse al respecto, sintiéndose un tanto sorprendido al saber que era la primera vez que el niño terminaba así, y casi sintió algo de culpa, aunque a la vez, sentía celos profundos, mas trataba de controlarse.- Ah, no quiero imaginar cómo lo hace con él.. -Suspiró, aferrándosele más en aquél abrazo.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 21:26

Meiko Raion Eres un consentido cuando estás ebrio -le dice sonriéndose de nuevo al ver que no se satisface por haberle roto, pues incluso percibió un deje de culpabilidad, le hace separarse lo suficiente para besar sus labios, aunque no por mucho tiempo, solo de una forma cariñosa- ¿No querías ir a casa? Puedo vestirte si quieres, aunque va en contra de mis principios, relacionados a desvestirte -le dice de forma dulce mientras acaricia una de sus mejillas amorosamente-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 21:35

Tatsuya Kamiko -Sonrió apenas cuando le escuchó en un principio, quería decirle que él era consentido siempre, aunque estaba claro, y posteriormente correspondió a sus labios, y asintió suavemente ante aquella pregunta, pues sí quería ir a casa, dejándose mimar cual minino por aquellas caricias tan dulces que le brindaba.- Bueno, no es tan necesario que vaya vestido -Le respondió con una suave sonrisa, un tanto coqueto.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:02

Meiko Raion Ah, no queremos ensuciar el fino cuero de mis asientos y aún goteas... -le dice divertido, pues ahora que lo tenía en su regazo sintió humedad saliendo de su trasero- Además, el puesto de control de la aldea... -le recuerda, imaginando la cara de aquellos ninja que sentían admiración por su pareja, aunque considera que se envuelva en un edredón-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:13

Tatsuya Kamiko Ah, no pensé que fuera tan delicado..-Le 'reclamó' en un principio, y luego sonrió un poco más ante aquella observación, encogiéndose un poco de hombros.- Bueno, creo que han llegado a verme desnudo ya, aunque les sorprenderían las marcas -Agregó con un tono un tanto travieso, y tras robarle un beso a su amado, se levantó de su regazo, para ir en busca de su ropa.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:21

Meiko Raion A diferencia de tu amante, soy homo, se supone que debo ser delicado -le responde al respecto, aunque más haciendo un poco de burla a la supuesta heterosexualidad de aquel, pues algo sabía de ello. Aunque no le cae nada bien lo segundo que dice, no le retiene, sino que también se levanta y se comienza a vestir, un tanto malhumorado, imaginando cosas, procura ser silencioso para no despertar al otro-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:27

Tatsuya Kamiko -Le sorprendió bastante aquella respuesta, pues no pensaba que le tomara tan en serio cuando él básicamente jugaba un poco, aunque no dijo nada de momento, quedándose un tanto pensativo.- Lamento si le ofendí, sólo estaba bromeando..-Le dijo mientras se colocaba los pantalones, en un tono de voz prudente, pues tampoco quería despertar al menor.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:35

Meiko Raion -Se va vistiendo rápidamente, encontrando su camisa rasgada, aunque se la pone de todas maneras, y también recoge las prendas de su amante, colocándolas en la cama, en donde se sienta para colocarse el calzado- Ah, no me ofendió, yo también bromeaba, pero me disgusta saber que otros te han visto desnudo -le aclara, pues eso fue lo que despertó su malestar, lo otro, lo tomó bien- Además, imaginaba si te han tocado...
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:43

Tatsuya Kamiko Ah, lo lamento, mi amor, también jugaba un poco con eso, definitivamente nadie me ha tocado, y si me han llegado a ver desnudo, ha sido antes de estar con usted, por las termas.. -Le explicó mientras se colocaba la camisa, aunque no quería incomodarlo o molestarlo más, así que luego se acercó, sentándose a su lado y recargándose un poco en él, aunque no sabía muy bien qué decir.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 22:57

Meiko Raion ¿Ternas? ...Espero no se relacione nada a los tríos -le responde, refiriéndose precisamente a lo que acababan de hacer, aunque con ese término, se imaginó más a los equipos de ninjas jóvenes de los cuales había escuchado en la aldea y que consideró que al ser inexperimentados, los unían con otros para que se protegieran entre sí, aunque no estaba muy seguro de si su percepción era acertada-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:03

Tatsuya Kamiko -No pudo evitar reír un poco ante aquella respuesta y negó suavemente mientras posaba su mano sobre una de las ajenas, entrelazando sus dedos, aprovechando que su amado había terminado de ponerse los zapatos.- No, mi amor, las aguas termales, antes las frecuentaba, a eso me refería -Le explicó, dejándole dulces besos en una de sus mejillas.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:10

Meiko Raion Eres un travieso, gatito... debería azotarse de nuevo -le regaña, contagiándose un poco de esa risa, pues sus celos le hicieron escuchar lo que pasaba por su mente- Me quieres matar de celos... -se queja, mientras aprieta su mano y recibe esos besos que le eran tan agradables, aunque pronto se pone de pie y le jala de esa mano que tenían estrechada, levantándole entre brazos para llevarle, en especial porque el menor no se había puesto los zapatos- Yo te podría hablar de mis tríos...
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:14

Tatsuya Kamiko Sí, mi amor, azóteme..-Le respondió entre aquellos besos, llegando a su oreja sin poder evitarlo, y dejándole unas suaves mordidas ahí, aunque luego se sorprendió cuando le jaló de esa manera, ruborizándose un poco al ser tomado entre sus brazos tan repentinamente, y le miró con reclamo al escuchar aquello.- Mi favorito es Mihel, Akihiko y Ryushiro..-Le dijo en un tono un tanto severo, y luego, sin poder contenerse comenzó besarlo con pasión.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:28

Meiko Raion -Apenas se ríe al escucharle, no era eso lo que tenía en mente, pero al recibir ese delicioso beso, no tiene necesidad de insistir con el tema, prefiere besarlo a gusto y cargarle, era muy agradable también porque lo tenía muy cerca, así que no se apresura, sino que le besa pausada y apasionadamente, percibiendo que todavía quedaba un poco del sabor del tabaco, no era común que besara a alguien que fumara, no desde hace mucho tiempo, pero era un buen sabor-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:36

Tatsuya Kamiko -Mantuvo aquél beso de una manera bastante apasionada, aunque yendo con calma, pues le fascinaba degustarlo de esa manera tan íntima e intensa, profundizando un poco más en su boca sin poder evitarlo, pues la pasión que sentía por su amado esposo, ardía inclemente en su ser, y volvía a desearlo, dejándoselo sentir por momentos, aunque no lo suficiente para provocarlo.-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:45

Meiko Raion -Profundiza más en su boca, como si quisiera arrancar de él esa pasión y bebérsela de alguna manera, pero luego se detiene en seco y le muerde el labio inferior, sonriéndose al ver su sorpresa- Hace mucho no abuso de un guapo joven que esté ebrio -le explica el porqué se detiene, aunque sentía que el efecto del alcohol pasaba en su pareja, era buena excusa, no quería que su amante despertara y los viera intimando de nuevo, su excitación pendía de un hilo-
Me gusta · Responder · 31 de julio a las 23:49

Tatsuya Kamiko -Un suave jadeo se escapó de sus labios de manera inevitable luego de sentir aquella mordida, sintiéndose bastante más provocado, dejándoselo saber en la manera que relame sus labios tras aquellas palabras.- Quizás es hora de cambiar eso..-Le susurró mientras enredaba sus dedos en las finas hebras de su cabello, sintiéndose al borde del descontrol, y es que le era imposible resistirse a su amado.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:03

Meiko Raion Eres tan putita, Ryushiro, y esto es lo que pasa cuando no dejo roto tu trasero -se vuelve a quejar, aunque era inevitable que el ver tan acalorado a su amado le calentara tanto como le hiciera cierta gracia- No seré descuidado la próxima vez... te romperé como buscas -le promete, queriendo asustarle un poco también, al menos lo suficiente para que no insista-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:14

Tatsuya Kamiko Ah, si trata de 'apagarme' no le funciona ni un poco, mi amor... -Dijo y soltó un suspiro un tanto frustrado, acomodando su rostro en el cuello ajeno mientras intentaba calmarse, pues ciertamente estaba muy ansioso, y lo denotaba en la manera en que acariciaba los cabellos ajenos, respirando profundamente y tratando de alejar de su mente aquella idea de que su amado le 'rompiera'.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:21

Meiko Raion Cierto, parece que olvido con quien hablo -le dice divertido, dándole la razón y a decir verdad, a él también le provocaba la idea, aunque sin provocar más, se dirige a la sala de aquella cabaña y posteriormente hacia afuera, dispuesto a cargarlo el camino hasta el auto, sin problema en hacerlo, pese al cansancio de aquel encuentro- Recuerdo cuando eras 'vanilla' y ni quedabas tan adolorido -le comenta de camino, pues en principio, no le daba tan duro, o quizás sí, pero siempre se dedicaba a prepararle muy bien para recibirle-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:29

Tatsuya Kamiko Quizás debo recordarle cuán putita soy... pero será a la próxima, cuando me tenga ganas -Le dijo con cierto resentimiento, aunque en un tono un tanto divertido, pues hace mucho que no le habían 'rechazado', aunque sonrió divertido al escucharle, mirándole con curiosidad.- ¿Alguna vez hemos sido 'vainilla'? -Le preguntó con gracia, pues no lo recordaba así.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:44

Meiko Raion -Entiende perfectamente ese tono, y suspira, si supiera cuantas ganas le tenía, pero de alguna manera, era momento de comenzar a contenerse- Ah, por supuesto que lo éramos, amor, como la primera vez que lo hicimos -le recuerda, además, al principio, era un poco así, a su parecer- Aunque sí me pareció que eras demasiado fácil al seducirme apenas en nuestra primera conversación -le confiesa, deteniéndose al llegar al auto, le baja para abrir y que él suba-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 0:53

Tatsuya Kamiko -Enarcó una ceja ante aquella confesión, pues no había imaginado que lo catalogara así, y se encogió un poco de hombros.- Bueno, creo que en realidad ninguno de los dos no quería conversar mucho esa noche, mis intenciones desde un principio eran tener un buen polvo, y pues lo obtuvimos, aunque no lo recuerdo tan 'vainilla' en realidad -Le dijo despreocupado antes de subirse al auto.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a la 1:17

Meiko Raion -Se queda un tanto pensativo, recordando y luego cierra su puerta, continuando al otro lado, para subir, y una vez en el auto, vuelve a verlo- Es una forma extraña de buscar la primera vez en el rol pasivo, considerando que yo era un desconocido que pudo hacerte daño -le comenta, pues siempre había pensado en eso, y no le parecía muy sensato ni tampoco un comportamiento digno de su pareja- En ese momento pensé en solo usarte para 'practicar', y me sorprendió que estuvieses tan estrecho, fue muy placentero...
Me gusta · Responder · 1 de agosto a la 1:24

Tatsuya Kamiko -Luego de cerrar su puerta, se colocó el cinturón de seguridad, mientras esperaba a su pareja, y le escuchó con interés, ruborizándose un poco, aunque se encogió ligeramente de hombros, suspirando suavemente con aquello último que le contaba, aunque sonrió un poco.- Bueno, en ese tiempo en realidad no me importaba que fuera la primera vez y sabía que usted sería bueno, así que sólo me arriesgué, y no me arrepiento de ello..sé que usted tampoco -Le dijo bastante seguro de eso.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a la 1:40

Meiko Raion Así que básicamente yo te salvé de una vida de promiscuidad, deberías agradecerme -le dice divertido, pues creía que si así comenzó, para ese momento, ya habría estado con muchos más, lo cual, sabiendo como era su amado, no le habría sido tan satisfactorio, solo físicamente- ¿Cómo sabes que sería bueno? Tenía un tiempo sin hacerlo... y, me hizo recordar mi primera vez, no lo hice con cualquiera que me diera la impresión de ser bueno, sino con alguien con quien me sentí identificado y resultó no siendo placentero, de hecho, pero de alguna manera se empieza... -le comenta, recordando y luego comienza el camino a casa, pensando que bebió un poco y quizás no debería conducir, pero se sentía bien-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a la 1:49

Tatsuya Kamiko Y yo lo he rescatado de la insatisfacción en el sexo, así que estamos a mano -Le respondió divertido, posando su mano sobre una de las ajenas, acariciándolo con mucha calidez y dedicándole una mirada llena de amor a través del retrovisor, pues recordar le era muy grato, aunque aquello que su amado le contaba, sin dudas le ponía celoso, mas no se dejó llevar por ello, de momento.- Bueno, no sé, intuición quizás, pero igual, si hubiese sido malo, yo habría terminado follándomelo a usted -Le dijo con diversión, riendo un poco.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a la 1:59

Meiko Raion Ah... -le dice por lo primero, reteniéndose para no replicar y ponerle celoso o arruinaría su humor, pero lo cierto era que sí estaba satisfecho con su vida sexual, lo que salvó en realidad fue su vida en general, a nivel emocional y sentimental, pero tampoco buscaba ponerle presumido con eso o hacerle creer que buscaba conquistarlo- No me hubiese dejado, Ryushiro, guardaba esa experiencia para el amor de mi vida... -le dice divertido, diciéndole una versión romántica de la realidad, lo cierto es que nunca quiso dejarse y solo con él surgió ese deseo sin que lo planeara- O para algún macho que fuera capaz de someterme, pero eso nunca pasó -agrega al final, si bien había estado con otros activos, siempre tuvo predominancia y los puso abajo sin problema-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 2:06

Tatsuya Kamiko -Sonrió ampliamente cuando le dijo aquello tan romántico, pues, aunque jugara, finalmente eso terminó pasando, aunque luego de escuchar lo otro, fue su turno de 'replicar'.- Ah, pero eso cambió cuando yo llegué, y cumplo ambas cualidades -Le dijo, aunque bromeando un poco, pues ben recordaba que cuando tomó la primera vez de su amado, no se comportó precisamente como un 'macho', aunque eso se debía a ciertos problemas de confianza, los cuáles, ya había resuelto con éxito.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 2:17

Meiko Raion Por supuesto, gatito... y por eso si me tocas correctamente, me doblo contra una mesa -le dice con cierto aire provocador, pues le ansiaba incluso de esa manera, a pesar de que disfrutaba en sus roles principales, ahora se podía dar ambas oportunidades- Con un poco más de trabajo, llegarás a ponerme en cuatro -agrega divertido, aún no lo imaginaba, pero eventualmente podría ser, si ya hasta había estado encima-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 2:25

Tatsuya Kamiko -Sonrió con complicidad a aquello que su amado le decía, pues verdaderamente le provocaba y recordaba esa vez anterior que habían estado juntos de esa manera, e incluso habían roto la mesa sobre la que le tomó, lo cuál le arrancó un suspiro ansioso aunque se sonrió ampliamente luego de aquél comentario.- Bueno, yo recuerdo una vez que usted solo se puso en esa posición, tenía a Suzuki-san con usted -Le dijo, pues según recordaba, él le hizo voltearse para quedar de frente y continuar de esa forma.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 2:36

Meiko Raion Sí, quería ayudarte a tener más confianza y que me vieras como un 'mortal', pero dejaste pasar la oportunidad, te confieso que me sentí rechazado y un tanto confundido -le cuenta, deteniéndose en un semáforo aunque no era necesario por la hora, baja la palanca del asiento de su amado, para dejarlo un poco más horizontal, pensando que podría dormirse pronto, para que no tuviera que soportar todo el viaje-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 2:41

Tatsuya Kamiko Ah, mi amor... lo siento mucho, para mí esa ocasión fue muy especial, porque sí me sentí más confiado y en unión con usted... -Le contó su experiencia, aunque con cierto desánimo, pues no había imaginado que aquella ocasión hubiese sido tan diferente para ambos, y se acomodó un poco en el asiento, algo pensativo respecto de aquello.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 3:21

Meiko Raion Solo me sentí así en ese momento, pero luego, la amorosa manera en que lo hiciste conmigo, me hizo sentir muy bien -le aclara, pues tampoco buscaba que se quedara con una idea errónea de aquella ocasión- Salvo alguna rara ocasión, siempre me he sentido en unión contigo, desde el principio, aún cuando no éramos pareja, fue especial -le explica, inclinándose para brindarle un beso en los labios, antes de seguir su camino- Duerme un rato, gatito... -le pide, dejándole además una caricia en su mejilla antes de separarse-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 3:31

Tatsuya Kamiko -Su expresión se animó visiblemente cuando su amado le explicó aquello, pues le pesaría si llegaran a sentir cosas tan diferentes en un mismo encuentro, no era usual en ellos, y era completamente cierto lo que decía su amado, pues él también, desde un principio, se sintió en unión con él, a pesar de que no fueran pareja. Correspondió a aquél beso que su amado le ofrecía y le dejó una dulce caricia en su mejilla, sin querer que se separara, aunque debían continuar su camino.- Te amo, Akihiko, eres lo mejor de mi vida..-Le susurró muy apasionadamente, besando luego aquella mano que le acariciaba, y se le quedó mirando por unos instantes, contemplándolo, antes de cerrar los ojos e intentar dormir como su amado le había dicho.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 3:45

Meiko Raion También te amo, Ryushiro, y eres lo más importante en mi vida -le responde, queriendo recordárselo, con la misma pasión que él utilizó, mas no dice más, contemplándolo un poco antes de seguir el camino a casa, sintiéndose muy cómodo de poder volver al hogar que compartía con su pareja, aunque definitivamente iba a regresar con su amante, antes de que éste despertara, ya estaba cansado, pero no le dejaría, así como no dejaba a su esposo en esos momentos. Estaban un tanto lejos, así que para entretenerse y hacer más grato el sueño de su pareja, enciende la radio, poniendo una emisora de música instrumental suave, que les acompañe-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 3:54

Tatsuya Kamiko Mi amor..~ -Susurró apasionado en repuesta, sintiéndose muy pleno en aquellos momentos, a pesar de todo, y con aquellas buenas sensaciones, sumadas a la suave melodía que su amado le ponía, se quedó rápidamente dormido.-

Usami Akihiko
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Re: Thereesome...

Mensaje por Usami Akihiko el Jue Ene 07, 2016 2:45 am

Meiko Raion -Había llegado a la casa que compartía con su pareja, justo al amanecer, como era habitual, encontró a la niñera desayunando con su hijo, así que les saluda con su amado en los brazos, el cual parece despertar un poco con la llamada del pequeño, pero no del todo, gracias a sus caricias y a que le piden con gestos de silencio que se quede calladito y el menor ya iba entendiendo cuando se le pedía algo así. Le explica a aquella mujer, para que no se asuste que tuvieron una noche romántica y bebieron, ante lo que se da por satisfecha, aunque apenada al imaginar probablemente y como ofrece su ayuda para lo que requieran, le envía a comprar el desayuno, lo cual le parece bien mientras lleva a su hijo a pasar. Mientras regresan, se asegura de acomodar a su amado en la cama, brindándole algunos besos cuando casi se despierta, para que vuelva a dormirse, y posteriormente se da una ducha, vistiéndose con ropa casual, más fresca para el día, busca también unos lentes oscuros, pues tenía que conducir de vuelta y el sol ya apremiaba. Cuando traen los desayunos, apenas come algo, pero se apresura a beberse un café y llevarse otro para beber en el camino, dejándole además un desayuno tradicional a su esposo, junto a una nota en que le decía que volvería muy pronto y que descansara. Sin más, se despide de él, aunque siga dormitando y de la niñera junto a su hijo, emprendiendo su camino de vuelta a la cabaña donde estaba su amante, al cual le llevaba otro desayuno, uno más de su estilo, o lo que imaginó que le gustaba, además, había llevado las cremas tópicas que usaba su pareja y lo necesario para limpiarle. Al llegar a la propiedad, se pregunta si dormía, lo más probable es que sí, conociendo los hábitos del chico, sería mejor que no hubiese notado su ausencia-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:02

Kise Ryōta -A pesar de que aquella noche había caído profundamente dormido debido al cansancio, sus sueños habían sido muy intranquilos, pues había soñado con cosas dolorosas y desagradables, especialmente relacionadas con lo ocurrido aquella noche, pues era como si el dolor que sentía en sus caderas no le dejara olvidar aún dormido, aunque también había habido algunos gratos de por medio, pues, el haberse despedido de buena manera de su amante, le había dejado buenas sensaciones. Al despertar, se dio cuenta que ya había amanecido, pues el sol entraba por la ventana y la vista que daba era muy diferente al momento que llegó, notando especialmente la ausencia de los otros dos que le acompañaban, se preguntaba si se habían ido, pero sabía que su amante no le dejaría sólo, así que se aferró más a la almohada que abrazaba, y cerró sus ojos unos momentos. Aún quedaba una ligera esencia a vainilla que le confortaba, así que se concentró en ella, pensando en su amante, y como si le hubiese invocado, pronto escuchó que alguien entraba a la habitación, así que abrió los ojos de inmediato y dirigió su mirada hacia la puerta, emocionándose al encontrar a su amado ahí.- ¡Akihikocchi! -Le dijo con una amplia sonrisa, sintiéndose muy aliviado de verle.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:17

Meiko Raion Ah, mi hermoso, estás despierto -le responde, sorprendido de que le reciba así, pues se veía enérgico como siempre, pese a que no se lanzara sobre él y sospechaba el porqué, apenas lograría moverse bien- Te traje pastel de chocolate como desayuno, también frutas y proteínas -le dice para inspirarlo, imaginaba que comía mucho por las mañanas, porque gastaba bastantes energías en su entrenamiento, así que buscó algo balanceado que incluía un desayuno americano con huevos y tocino, además de lo que mencionó. Se acerca a él con lo prometido y se sienta a su lado en la cama, inclinándose para saludarle con un beso en sus labios- Aunque me bebí tu café -le susurra entre el beso, pensando que de todas maneras, hubiese venido frío-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:28

Kise Ryōta Acabo de despertar, Akihikocchi, me da tanto gusto verlo-ssu -Le dijo con cierto aire dulce, sin apartar su mirada de él ni un instante, y sonrió un poco más al escuchar, y ver, todo lo que llevaba para él, sintiéndose bastante bien con ello, pues disfrutaba mucho de aquellas consideraciones que su amado tenía con él.- Uwah, ¡me encanta el pastel de chocolate-ssu! Muchas gracias, Akihikocchi -Le agradeció con aquél mismo aire radiante y enérgico que le caracterizaba, besando sus labios luego con mucha dulzura y amor, notándose algo necesitado de aquél cariño, aunque se sentía muy satisfecho al tenerle.- Puedo disfrutarlo de sus labios, Akihikocchi..-Le respondió en un susurro, sin separarse mucho de aquellos deliciosos labios.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:38

Meiko Raion El pastel cuando comas todo lo demás... -le dice estricto, como un padre a un hijo, aunque no dejaba de besarle, también demostrando que tenía necesidad de ese contacto con él, de alguna manera le había extrañado y deseaba lograr cercanía entre ambos pese a lo sucedido, así que sin siquiera proponérselo, va profundizando en el beso, poniéndose incluso un poco encima de él, lo suficiente para que se vuelva a recostar en la almohada-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:45

Kise Ryōta Lo que Akihikocchi diga..-Musitó suavemente mientras rodeaba su cuello con ambos brazos, atrayéndole más hacia sí, pues deseaba aquella cercanía, lo ansiaba, su calidez, su aroma, la tranquilidad que le transmitía, todo eso lo necesitaba, y lo dejaba bastante claro en la manera en que le besaba, tan íntima, pero a la vez tan intensa, era como si quisiera absorberle, y con ello matar todas las malas sensaciones, y sentimientos, que habían quedado tras el encuentro de la noche anterior.-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:52

Meiko Raion -Esas palabras llegan a cautivarle, a la vez, le hacen sentir un poco culpable, porque así era su amante, le obedecía sin cuestionar y aunque eso le era agradable, comenzaba a preocuparse sobre cómo se sentía, en especial por lo que pasó junto a su esposo, viendo como había quedado aquel tras el encuentro. Esa incertidumbre se deja entrever en el beso, y finalmente se separa, esperando el pequeño, por su inexperiencia, no lo note- Primero a comer, luego podrás tener más besos -le dice como explicación, acariciando su mejilla, apartando sus hermosos cabellos que estaban tan desordenados sobre su rostro-
Me gusta · Responder · 1 de agosto a las 23:59

Kise Ryōta -A pesar de que no había compartido tanto con su amante como para conocerlo a detalle, pudo sentir que en cierto momento, las cosas no iban al mismo ritmo en aquél beso, así que no insistió cuando el mayor se separó, aunque sí le abrazó un poco más hacia sí, disfrutando bastante de la calidez de su cuerpo, y más aún, de sus acciones. Hizo un suave puchero ante aquella condición que su amado le ponía y suspiró un poco.- Ah, yo quisiera desayunar besos de Akihikocchi -Le dijo, sonriendo dulcemente ante sus mimos y dedicándole una dulce y profunda mirada, sin contenerse de acariciar un poco su rostro.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 0:08

Meiko Raion Y todavía tienes un sabor ajeno en los labios -le comenta, buscando apenarle un poco, aunque eso no le cohibía de besarle, era un sabor al que estaba acostumbrado y le parecía delicioso en conjunto con el suyo propio, así que le brinda un par de besos más y ya se separa del todo, comenzando a sacar el desayuno de sus empaques, para brindárselo- ¿Te puedes sentar o quieres ayuda? -le pregunta-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 0:16

Kise Ryōta -Se ruborizó al escuchar aquello, y se cohibió un poco, acariciándose los labios con un par de dedos, mientras recordaba un poco de la noche anterior, lo cuál le incomodaba un poco y se sintió algo 'sucio', pues sólo quería tener el sabor de su amado en su boca, y en todo su cuerpo en realidad, aunque no se negó a corresponder a aquél par de besos, profundizando el último para luego dejarle ir.- Creo que me puedo sentar solo, Akihikocchi -Le dijo tras unos momentos de pensarlo, y, a pesar del increíble dolor que sintió, logró acomodarse en la cama, suspirando con cansancio una vez terminó.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 0:38

Meiko Raion También te dejó marcado... -le comenta, como empezando a hablar de ese tema, pues quería resolver ciertas cosas, no solo dejarlo pasar, cuando lo menciona, le señala los chupones en su pecho, cerca de sus pezones y en su cuello, que no habían sido hechos por él, ya que apenas si le había besado así. Una vez que está sentado, le acerca la comida, que era un envase con las frutas y otro con las proteínas, reservando el pastel para luego, lo deja en la bolsa, pudo notar su dificultad al sentarse, pero no dice nada, aunque pretendía explicarle en breve, que estaba lastimado y debía atenderse-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 0:44

Kise Ryōta -Se mordió los labios luego de escuchar aquella observación, tratando de evitar un puchero, aunque su mirada claramente entristeció al notar aquellas marcas en su cuerpo, encogiéndose un poco, como si tratara de ocultarlas, pues no quería verlas más, y menos que su amado las observara, aunque no dijo nada y sólo sonrió un poco al recibir la fruta que su amado le ofrecía, cubriéndose un poco con el edredón con el que había dormido, y comenzó a comer.- Ah, me encanta la fruta fresca, Akihikocchi -Le dijo un poco más animado, aunque no le miraba directamente.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 0:53

Meiko Raion Creo que verte animado me abre al apetito también -le comenta, usando el otro tenedor para tomar un trozo de la fruta, aunque no tenía mucha hambre, apenas comió algo antes y casi pudo sentir a su esposo diciéndole que no se descuide. Además, iba a mencionar que se veía muy hermoso con esas marcas, pues así le parecía, pero al verle incómodo, prefiere no hacerlo-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:00

Kise Ryōta Desayune conmigo, Akihikocchi -Le ofreció sonriente, y puso la fruta en medio de los dos, para que pudieran comer juntos, disfrutando bastante de compartir el desayuno con su amado, pues no recordaba haberlo hecho antes, aunque en realidad disfrutaba todo tipo de momentos estando solo con él.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:05

Meiko Raion Está bien, hermoso, gracias -le responde, acomodándose mejor en la cama, contra el respaldar y a su lado, toma otro trozo de fruta, contemplándole mientras come junto a él, sin saber qué más decir, le deja mejor expresarse si eso quiere-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:13

Kise Ryōta -Se recargó con su amado y continuó comiendo con bastante gusto, lo cierto es que estaba muy hambriento, y aquél desayuno, al lado de su amado era perfecto para él. No sabía qué decir en aquellos momentos, aunque percibía el silencio un tanto incómodo, quizás porque él acostumbraba hablar mucho, así que rompió aquél silencio.- Akihikocchi hizo tantas cosas mientras yo dormía-ssu, ¿usted sí pudo descansar? -Le preguntó con cierta preocupación, mirándole de reojo.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:22

Meiko Raion -Ya satisfecho con solo un par de trozos de fruta, deja el tenedor y toma con las manos una fresa, para comerla y dar por terminado su desayuno, mirándole también de reojo por su pregunta- Descansaré luego, hermoso, no te preocupes, ya tomé dos café, con un par más, estaré como nuevo -le comenta, de todas maneras, a veces dormía así de poco cuando trabajaba-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:29

Kise Ryōta ¿Aquí hay café, Akihikocchi? Sino, podría descansar conmigo, hoy no quisiera separarme de usted-ssu -Le dijo tras terminar su bocado, siendo muy sincero y cálido, buscando incluso la mano ajena para tomarla y entrelazar sus dedos en un dulce gesto, aunque no dejaba de comer.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:36

Meiko Raion Es una propiedad de mi familia, tiene que haber café -le responde, un tanto divertido, pero muy seguro de ello, cuando entrelaza sus dedos, toma esa mano y se la lleva a sus labios, brindándole ahí un beso- Supongo que podría quedarme y dormir contigo... -le dice, sin poder evitar quedarse un tanto pensativo por eso-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:41

Kise Ryōta -Rió un tanto divertido en un principio, creyendo lógico lo que le mencionaba su amado, aunque luego se sorprendió al notar que le brindaría un beso en la mano, lo cuál, le hizo ruborizarse con cierto aire tierno, y suspiró un poco mientras esbozaba una sonrisa tras escuchar sus palabras.- Me gustaría poder tenerlo para mí.. un rato, al menos -Le confesó, suspirando nuevamente.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:47

Meiko Raion Entonces me tendrás para ti -le responde, pasando un brazo alrededor de la espalda ajena, para abrazarlo sin impedirle que siga comiendo, acercándole ahora la otra parte del desayuno, para que la coma también- Aunque Ryushiro no tarda en llegar, fue por cigarrillo -le comenta, queriendo ver cuál era su reacción si le decía eso-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:51

Kise Ryōta -Se acurrucó muy gustoso con él tras aquella respuesta, sonriendo aliviado, aunque aquél comentario siguiente le apagó un poco, agachando la mirada, pues no quería ver a esa persona, su solo recuerdo le traía malas sensaciones.- Bueno..entonces aprovechemos el tiempo que nos queda, Akihikocchi, creo que luego de eso sería mejor regresar a mi casa -Respondió un tanto inquieto, jugando un poco con la fruta que quedaba antes de comérsela.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a la 1:58

Meiko Raion No es cierto, ya está durmiendo en casa -le aclara, intentando animarle nuevamente, le besa la frente, entre sus cabellos- Pensé que reaccionarías un poco con miedo, ¿ya no te asusta él? -le cuestiona, pues parecía que le temía más antes, aunque quizás estaba malinterpretándole-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:02

Kise Ryōta -Suspiró profundamente al escucharle, con alivio, e hizo un ligero puchero, pues lidiaba con sensaciones muy densas en ese momento, aunque no se pudo contener luego de aquella pregunta que su amado le hizo, y dejó que sus lágrimas escurrieran, limpiándolas de inmediato.- No es que le tenga miedo, pero no quisiera verlo.. me siento muy mal por lo que pasó ayer y él me trae sensaciones peores..me siento sucio, Akihikocchi.. -Le dijo en medio de sollozos, llevándose ambas manos a la cara para cubrirse mientras se desahogaba.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:09

Meiko Raion -No puede evitar sorprenderse de que ahora 'explotara', cuando parecía estar sobrellevando las cosas, suspira, comenzando a sentirse más culpable, le deja expresarse por unos momentos, intentando reflexionar sobre qué debería decirle, cómo reconfortarle- ¿Por qué te sientes sucio, Ryota? ¿Por disfrutar? -le cuestiona finalmente, imaginando que podía ser eso, pues él le vio estremecerse de placer gracias a su esposo, y quizás eso le afectaba-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:17

Kise Ryōta -Su llanto se intensificó por unos momentos luego de aquellas preguntas, acurrucándose un poco más contra el cuerpo ajeno.- No sólo eso... no me gusta que nadie más me toque, sólo Akihikocchi.. -Le explicó con bastante sentimiento, limpiándose las lágrimas constantemente.- Además dolió mucho... aún me duele..y al final terminó viniéndose dentro, fue muy raro.. y usted le permitió todo eso...lo motivó incluso..-Le dijo sin contenerse, expresando todo lo que sentía, tanto en el llanto como en la manera en que le contaba todo aquello.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:28

Meiko Raion -Aparta el desayuno, poniéndolo en la mesita, para recibirle entre sus brazos, dejándole desahogarse como dejó a su esposo, comenzaba a sentirse despreciable, pues para su placer, ambos, los cuales le amaban, se forzaron para complacerle- Lo lamento, mi pequeño, imagino que te dolió mucho, traje lo necesario para atenderte, sé que antes no te había dolido así porque siempre fui cuidadoso... -le explica, buscando atender lo físico antes que lo emocional, pues era más fácil, además, si bien en una ocasión le había hecho sangrar un poco, sabía que no se comparaba, no solo en cuanto a dolor sino a lo emocional, ya que a él se entregaba voluntariamente-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:39

Kise Ryōta Quiero bañarme, Akihikocchi.. -Le pidió en medio de sollozos tras escucharle, mientras se aferraba a él, tratando de calmarse, pues aún había muchos sentimientos que no entendía, aunque lo único que tenía en claro era cuánto amaba a su amante, y que no quería alejarse de él.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 2:49

Meiko Raion Ah, hermoso, hablas como si te hubieran violado... pero está bien, vamos a bañarte -le dice para complacerle, intentando imaginar qué tan sucio le hizo sentir para que necesitara eso. Se levanta de la cama y le quita el edredón, contemplándole desnudo por unos momentos, le sonríe y decide cargarlo, esperando no se impresione por la sangre seca que dejó en la sábana, que por supuesto era suya- Al sentirte limpio estarás mejor... -le comenta, brindándole algunos besos en su rostro mientras le lleva al baño, pensando en alistarle la tina, espera que eso le distraiga y cuando menos deje de llorar-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:00

Kise Ryōta Es que no quiero tener rastros de él en mi cuerpo.. -Le dijo un tanto apenado, aunque aún con sentimiento, pues le desagradaba bastante. Cuando su amado le quitó el edredón se cohibió un poco, por las marcas que tenía en su cuerpo, aunque luego se puso un poco pálido al ver la sangre que había dejado en la sábana, no era una cantidad enorme, pero le costaba asimilarlo, aunque no dijo nada al respecto, además, se sorprendió también de que le cargara, le apenaba mucho, porque se sentía enorme, y sabía que no era tan ligero, aunque no dijo nada respecto a ello y se limpió el rostro mientras asentía.- Sí, Akihikocchi..es lo que necesito -Le dijo, aferrándose luego a su cuello mientras disfrutaba de aquellos besos, haciendo ligeros pucheros en ciertas ocasiones, aunque al menos su llanto ya se había controlado.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:19

Meiko Raion -Una pequeña risa, muy discreta, se le escapa al verle extrañado de que lo cargue, es cierto que no era nada ligero, pero podía, o eso pensaba, no era muy largo el camino hacia el baño, aunque el cansancio acumulado le pesaba un poco, disimula y lo afronta, bastante bien- Puedo borrar las marcas que te dejó, eso es algo, ¿no crees? -le propone, intentando animarle de esa manera, al llegar al baño, le deja de pie junto a la bañera, enrollándose las mangas de la camisa, se inclina para abrir las llaves y llenarla, controlando la temperatura con su mano-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:28

Kise Ryōta -Le miró sorprendido al escuchar aquella propuesta, aunque una expresión de más alivio, e incluso esperanza, se reflejó en su rostro.- ¿En verdad puede, Akihikocchi? -Le preguntó con cierta curiosidad, esperando un tanto ansioso aquella respuesta. Cuando su amado le bajó de sus brazos, se sintió un poco menos apenado, aunque comenzó a sentir cómo cierto malestar en sus caderas, se intensificaba, aunque podía con ello, pues no estaba haciendo esfuerzo alguno.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:40

Meiko Raion -Una vez está lista el agua suficiente, cierra las llaves, quedó a una temperatura un tanto caliente, que seguro le sería grata y le podría aliviar al menos a nivel muscular, se sienta al borde, levantando la mirada para encontrarse con la de él, le abraza de la cintura- Sí puedo... si no te molesta ser marcado por mí -le explica, acercándose a su pecho sin levantarse todavía, le da una muy fuerte succión en la moderada que había dejado su pareja, buscando convertir esa marca ajena en una propia y así continúa con cada una de ellas, succionando muy fuerte para que no quede rastro del otro, sintiéndose además posesivo, pues tenía esa necesidad de hacerlo sentir muy suyo, no solo por él, sino por sí mismo. Va subiendo, dejando marcas nuevas también y camino a su cuello, donde estaban las últimas, no solo succionando, sino dejando besos dulces además-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:47

Kise Ryōta -Le escuchó atento y esbozó una suave y dulce sonrisa mientras correspondía aquél abrazo, aunque en torno a su cuello.- No me molesta, Akihikocchi... Lo deseo -Le dijo, estremeciéndose bastante ante aquella primer succión, la cuál, le arrancó un profundo suspiro mientras se aferraba un poco a él. Se sentía tan bien ser marcado por su amado, era como si su boca lograra arrancar aquellas marcas ajenas y dejar en cambio esas con las que estaba tan familiarizado, mismas que sentía tan suyas en cierto sentido, pues las de su amado, eran las únicas marcas de ese tipo que había tenido en su cuerpo en toda su vida, y eran las únicas que en verdad deseaba. Conforme su amado continuaba, él se estremecía y suspiraba, llamándole en ocasiones con mucho alivio y dulzura.- Akihiko...-Le llamaba, hundiendo sus dedos en aquellas hermosas hebras de cabello que eran tan suaves y gratas para su tacto.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 3:55

Meiko Raion -Le aprieta de la cintura, aferrándole contra sí, le permite sentir su aliento entre las marcas que deja en su cuello, suspirando incluso para que sienta su calidez- Eres mío, Ryota, no olvides eso... -le recuerda, usando un tono de voz profundo que denotaba todos sus sentimientos y cierto temor de perderle, aunque no lo dijera de forma directa, de cierta manera temía, pues pasó de pertenecerle, a entregarse a una segunda persona- Y cuando tu trasero esté listo, te haré el amor de una manera tan intensa que arranque cualquier otra sensación residual -le termina de susurrar, apasionado, dejándose llevar por sus celos y esa necesidad de poseerlo, aunque luego suspira, calmándose, o le tomaría ahí mismo, tenerlo así de cerca, le calentaba y eso era inevitable, pero sabía que debía mantenerse en control, por lo que se separa un poco, dispuesto a ayudarle a bañarse-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 4:04

Kise Ryōta -Le estremecía bastante sentirlo de esa manera, pues la manera en que lo sostenía tan firme, y aquella en la que su aliento le acariciaba, además de sus labios, le llenaba bastante, deseaba sentirlo más y más cada vez, y soltó un profundo suspiro al escucharle.- Soy todo suyo, Akihikocchi..-Respondió apasionado, aferrándose más a él, pues le cautivaba bastante, tanto que un par de lágrimas volvieron a resbalar por sus mejillas, y es que le era inevitable, pues por él sentía cosas tan intensas que a veces ni él mismo las comprendía, así como aquella pasión que se desencadenó en él tras aquellas palabras, incluso sintió cómo sus piernas flaqueaban.- Mi amor...-Soltó sin pensarlo, muy apasionado, y buscó sus labios inmediatamente, tomando su rostro con ambas manos para 'guiarle' y entregarse a sus labios con pleno amor y pasión.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 4:12

Meiko Raion -Le sigue sosteniendo con firmeza para que no caiga, pues le siente flaquear y pensó que no solo era por sus emociones, sino que podría ser por su estado físico también. Le busca al mismo tiempo en aquel beso, aunque quería controlarse, era difícil hacerlo del todo, así que le disfruta a gusto esos momentos, separándose poco después, aunque le sigue mirando muy de cerca- También eres mi amor... -le susurra, sabiendo que le escuchó llamar así a su esposo, y quería aclararle lo importante que también era para él- Vamos a lavarte, hermoso -le dice finalmente, para calmar los ánimos, le ayuda a meterse a la tina-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 4:19

Kise Ryōta -Se sentía bastante seguro en los brazos de su amado, así que se permitió apoyarse un poco en él mientras le besaba con aquella intensidad, entregándose a él plenamente, pues de esa manera lograba calmar su ser de una manera muy especial. Suspiró un poco cuando su amado se separó de sus labios y levantó la mirada hacia él, sintiéndose muy arrebatado con aquellas palabras, pues no se esperaba aquella respuesta, jamás habría imaginado que su amado le llamaría de esa manera, y, sin poder evitarlo, sus ojos se humedecieron nuevamente, aferrándose a él con bastante firmeza, pues llegó a sentirse abrumado con aquellos sentimientos tan intensos que le despertaba, tanto, que sólo asintió a aquello último, y tras limpiarse las lágrimas, se metió a la tina, agradeciendo la ayuda del mayor, pues solo, no podría. Al estar dentro, la temperatura del agua le arrebató un suspiro, pues estaba en las condiciones perfectas y lograba aliviar el dolor que sentía, de una manera sorprendente.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 18:09

Meiko Raion -Comienza a sentirse un poco más tranquilo al verle a él mejor, intentando convencerse de que lo que hicieron, no tendría secuelas a largo plazo, quizás solo necesitaba que lo curara con amor, se sonríe, pensando en ello, sin decir nada más al respecto- No sé si hay productos de aseo, hermoso, déjame buscar -le comenta, poniéndose de pie, no sabía si alguien había ido a aquella cabaña, pero estaba limpia cuando llegaron, así que quizás recientemente fue visitada, se dirige a unos gabinetes donde deberían estar y encuentra productos pequeños, como si fuera un hotel, los toma, pensando que quizás ahí su padre hospedó a algún cliente extranjero y que por eso habían productos de ese tipo- Tenemos suerte... -le comenta regresando, ofreciéndole las pequeñas botellas, que eran jabón líquido, acondicionador y shampoo, además, toma una esponja de baño nueva y la saca del empaque, dispuesto a ayudarle a bañarse-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 18:25

Kise Ryōta Sí, Akihikocchi, muchas gracias -Le dijo con una suave sonrisa, mientras él se encargaba de remojarse con sus manos, sumergiéndose un poco para que su cabello también se humedeciera. La sensación era tan grata, que se quedó unos segundos más de lo necesario bajo el agua, y luego volvió a incorporarse cuando escuchó a su amado, peinándose los cabellos hacia atrás con las manos, mientras le sonreía con cierto aire encantador, aliviado de que sí hubiera productos para la limpieza.- Uwah, es genial, justo como en los hotelessu -Dijo con cierta gracia mientras tomaba aquellos productos, colocándolos en el borde de la tina que estaba contra la pared, y sin contenerse, destapó el envase del champú, aspirando el aroma que desprendía, el cuál era de su agrado.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 18:52

Meiko Raion Pudimos ir a un hotel, pero tus gemidos les hubiesen hecho llamar a la policía -le comenta, con cierta gracia, pues el chico no era muy silencioso en la intimidad ni en nada, aunque en esta ocasión no haya sido él quien le arrancó esas expresiones- Hablando de eso, Ryota, será mejor que no comentes con nadie lo de anoche, Ryushiro y yo podríamos ir a prisión -aprovecha para explicarle, tomando el champú de sus manos, para ponerlo él en su cabello, comienza a lavarle con amables caricias, un tanto pensativo, pues de nuevo sentía esa paranoia de que el menor quisiera desquitarse de esa manera con su pareja, aunque creía conocerle lo suficiente para saber que no era ese tipo de persona-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 19:37

Kise Ryōta Pero no fui el único ruidoso, Akihikocchi -Le respondió con cierta gracia, aunque aquél comentario que hizo, no tardó en apenarlo, pues se ruborizó y se puso un poco serio también al recordar lo que había sucedido anoche, aunque las palabras de su amado le sacaron de su ensimismamiento, y le miró con cierta sorpresa, tampoco es que hubiese pensado en decirle a alguien sobre lo que pasó entre ellos, pero hasta ahora caía en cuenta de las consecuencias que podía tener para los mayores aquél acto, así que le miró de reojo, y acarició suavemente su antebrazo.- Descuide, Akihikocchi, no diré nada a nadie, si sintiera ganas de hablar sobre ello, recurriré a usted -Le prometió, dejándose hacer por aquellas caricias con que le atendía.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 19:49

Meiko Raion Gracias, hermoso, no tengo nada de ganas de ir a prisión, sé que hay hombres más fuertes que yo, y ya sabes... -le agrega, queriendo que imagine qué le podría pasar en un lugar así, aunque creía poder defenderse un poco con su personalidad y si estuviera con su esposo, se podrían proteger entre ambos, era una buena fantasía, pero también era lo suficientemente maduro para diferenciarla de la realidad- Además, suelen ser muy duros con los violadores de menores... -le comenta, lo último quizás era un pensamiento en voz alta, mientras le sigue lavando el cabello, disfrutando de hacerlo-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 20:01

Kise Ryōta -Le miró un tanto confundido, pues no entendía muy bien a qué se refería, aunque imaginaba que esos hombres más fuertes podrían golpear a su amado, y ese comentario siguiente, reafirmó aquella idea que había surgido en su mente.- Ah, yo no quiero que golpeen a Akihikocchi, ni que vaya a la prisión, no diré nada a nadie, lo prometo-ssu -Le respondió preocupado, con cierta ansiedad, pues no quería que le pasara nada malo a su amante, y él estaba decidido a protegerlo.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 20:10

Meiko Raion -Una suave risa se le escapa sin poder evitarlo, se preguntaba si acaso era tan inocente, eso se le hacía adorable y podría romper esa inocencia o dejársela un poco más, aunque se inclina por lo primero- Confío en tu palabra, hermoso, pero, no me refería a golpes, sino a ultrajes, especialmente a aquellos que encarcelan por abusar de menores, suelen violarlos y a veces, de formas brutales -le explica, queriendo ponerle en contacto con la realidad-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 20:22

Kise Ryōta -Le escuchó atento, mirándole muy sorprendido, e incluso asustado, aquella idea le horrorizaba en cierto sentido, y se giró hacia él, abrazándolo impulsivamente, sin mojarlo por completo, pues había tenido sus brazos por encima de la superficie.- Yo no dejaré que nada de eso le pase a Akihikocchi, será un secreto entre nosotros, nadie más sabrá, ¡lo prometo-ssu! -Le dijo con cierta angustia, pues a su mente habían venido ciertas imágenes desagradables, y no quería nada de eso para su amado.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 20:31

Meiko Raion Tranquilo, pequeño, no pasará... -le susurra, algo sorprendido de que reaccionara así, aunque le corresponde el abrazo, acariciando su espalda mojada con cariño, iba a poner más imágenes de esas en su mente, pero decide detenerse, para conservar en él un poco de esa inocencia- Vamos a enjugarte -le dice tras unos momento, separándose para quitarle el shampoo de la cabeza- ¿Qué sientes al imaginar que le harían todo eso a Ryushiro en prisión? -Decide preguntar mientras termina de aclarar sus cabellos que se veían de un dorado oscuro al estar mojados-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 20:42

Kise Ryōta -Asintió en un principio, manteniendo aquél abrazo por unos momentos más hasta que su amado se separó de él y se acomodó para que le aclarara los cabellos, disfrutando bastante de aquella sensación, especialmente del roce de las manos ajenas sobre sus suaves cabellos. Le miró de reojo ante aquella pregunta, aunque luego se quedó un tanto pensativo, imaginándose aquella situación.- No sé cómo me siento con eso.. pero no creo que Ryushiro-san lo merezca..-Sólo dijo, y se sumergió un poco más en el agua, cerrando sus ojos por unos instantes.- Pese a todo.. creo que es buena persona -Comentó un tanto pensativo, agachando su mirada.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 21:10

Meiko Raion -Toma la esponja de baño y le pone jabón líquido, comenzando luego a restregarla en su cuerpo, comenzando por los hombros y brazos, le encantaba el cuerpo ajeno y esa primera oportunidad de recorrerle así, le era muy agradable, esa respuesta le hace sonreír un poco, asintiendo con lo último- Es cierto, es buena persona, se sintió mal cuando le dije que te lastimó al grado de hacerte sangrar -le comenta, él mismo sorprendido porque pensó que su esposo sentiría más rencor y aquello le alegraría- ¿Y ahora es 'Ryushiro-san'? -le dice al final en un tono más ligero, para que no se vuelva a poner tan triste- Tan respetuoso, ¿pronto será 'Ryushirocchi'? -le dice finalmente, imitándole un poco, aunque no se burlaba, le parecía adorable y había entendido que esa partícula la agregaba como por respeto o cariño-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 21:20

Kise Ryōta -Se estremeció ligeramente al sentir cómo comenzaba a tallar su espalda, pues era una sensación bastante agradable, y comenzaba a sentirse bastante limpio, por lo que un amago de sonrisa apareció entre sus labios, aunque se ruborizó un poco al escuchar aquello, pues no había imaginado que el azabache en verdad se hubiese preocupado por él, ya que no lo percibió como tal durante su interacción con él, y luego aquél rubor se intensificó en su rostro ante aquellas preguntas.- Uwah.. Deje de decir cosas vergonzosas, Akihikocchi -Le pidió con cierto capricho, apenado, pues sí había pensado en llamarle así, y salpicó un poco de agua con las puntas de sus dedos, llegando apenas a mojar a su amado, aunque sin intención de hacerlo.- Creo que Ryushiro-san es un hombre valiente.. tenía muchas cicatrices en su cuerpo y despide un aire.. honorable, no sé cómo describirlo.. -Le dijo al mayor, ruborizándose un poco más y haciendo un puchero.- Aunque aún no me cae tan bien...-Añadió, suspirando un poco luego.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 21:35

Meiko Raion -Se sonríe al ver sus reacciones, feliz de ver que volvía a ser el dulce pequeño que le alegraba con su energía, verle ruborizado y apenarse le era muy hermoso, así que decide seguirle apenando un poco más, por medio de la manera en que le sigue restregando, ahora por su abdomen y luego en la entrepierna, sin contenerse de acariciar un poco, pues suelta la esponja y lo hace con su mano- Ah, me pondré celoso... él es solo mío, y ya no quiero que ustedes dos vuelvan a hacerlo, suficiente compartirlo con el profesor -le dice, al notar esa admiración, pues tampoco quería que llegara a serle muy atractivo- Sé que él te gustó un poco, su cuerpo es perfecto y tiene algunos trucos como el uso del chakra, que debieron ser muy placenteros -comenta, como enumerando los aspectos, además de los que el chico mencionó, que podrían gustarle-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 21:46

Kise Ryōta -Un suspiro se le escapó al sentir la mano de su amado seguir aquél rumbo, y se estremeció bastante al sentirle directamente en su entrepierna, aunque no le detuvo y se dejó hacer. Cuando le escuchó, frunció un poco el entrecejo, y le miró con recelo.- Yo también soy sólo suyo, Akihikocchi..-Le 'recordó', dejando entrever cierto reclamo en aquellas palabras, aunque luego se ruborizó un poco más al seguirle escuchando, e hizo una mueca un tanto caprichosa antes de denotar cierta sorpresa en su expresión cuando el mayor mencionó aquello de los trucos.- ¿Esa sensación como eléctrica que sentí es el chakra, Akihikocchi? -Le preguntó ahora, entre curioso y apenado, pues ciertamente le había estremecido.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 21:55

Meiko Raion También, por eso nadie más te volverá a tocar... -le dice en respuesta, queriendo aclararle que la experiencia no se repetiría, al menos, de momento, no quería eso, puede notar su curiosidad, así que decide hablarle de eso, como imaginó, sí lo había usado con él- Así es, hermoso, el chakra es la energía vital que todos tenemos, pero los ninja saben usarla a voluntad, para eso entrenan, si Ryushiro lo usó contigo, fue para darte más placer, así que no tienes que apenarte o sentirte mal por haberlo disfrutado -le explica, buscando saldar también ese tema de la culpabilidad del chico- ¿También la usó en tu interior? -le pregunta, curioso y con ciertos celos aunque no los evidencia-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:07

Kise Ryōta -Se sintió más aliviado al escuchar que nadie más le tocaría, pues él sólo deseaba el tacto de su amado, y no quería volver a estar con nadie más otra vez. Escuchó atento lo que su amado le explicaba, sorprendiéndose un poco de que eso pudiera hacerse, y luego se apenó un poco con aquella pregunta,quedándose un tanto pensativo mientras recordaba, así como por aquél asunto de la culpabilidad, pues aún no lo superaba del todo.- Creo que no, Akihikocchi.. sólo lo sentí en su boca y en sus manos..-Respondió, y luego dirigió su mirada hacia él con cierta vergüenza.- ¿Usted puede hacerlo, Akihikocchi?
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:19

Meiko Raion -Una pequeña risa se le escapa, negando con la cabeza sutilmente- Lamento decepcionarte, pequeño, pero yo no puedo, él es la única persona que he conocido, que pueda -le explica, aunque imaginaba que los otros ninjas lo podrían hacer si se lo proponían- Nos falta solo limpiar tu trasero, ¿quieres que yo lo haga? Temo lastimarte... -le dice en relación al baño, un tanto preocupado-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:26

Kise Ryōta -Se apenó un poco al escuchar aquella respuesta, pues no le decepcionaba, aunque ciertamente le hubiese gustado que su amado pudiera brindarle aquél placer, sabía que con él la disfrutaría muchísimo más. Levantó su mirada al escucharle y negó suavemente.- No se preocupe, Akihikocchi, si quiere puedo hacerlo yo -Le ofreció, y se recargó en la bañera, acomodándose un poco para lograr alcanzar su entrada sin problemas, y comenzó a limpiarse por fuera, sintiéndose muy sensible aún, por lo que un suspiro se le escapó.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:37

Meiko Raion No metas los dedos o llorarás de nuevo -le advierte, jugando un poco con él, aunque no dudaba que el daño fuera interno y que le dolería, le mira unos momentos y luego se levanta, sintiéndose provocado por la manera en que se lava y por ese suspiro que le remitía a otras cosas y no era apropiado calentarse en esos momentos, así que mejor se aparta y se distrae al ir de nuevo a la estantería a traer las toallas para que se seque-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:41

Kise Ryōta -Le miró preocupado tras aquella advertencia, aunque, sí metió un poco la yema de su índice, con mucho cuidado, para dejar que el agua entrara y limpiara un poco. Pudo notar en el agua, que quedaban rastros de sangre seca en su cuerpo, pues subió un hilito carmesí cuando comenzó a lavarse, aunque trató de no impresionarse con aquello, igual, lo peor que había visto eran las sábanas-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:51

Meiko Raion Ya no te toques, Ryota, es suficiente, yo te limpiaré por dentro -le propone, ofreciéndole una toalla extendida, así como su mano, para ayudarle a levantarse- Por cierto, los ninja tienen otras habilidades, por ejemplo, hacen posibles los embarazos de un hombre a otro -le dice sin poder evitarlo, sonriéndose travieso- Ah, un pequeño rubio de ojos azules... -le dice fantaseando con una fusión de sus amantes, queriendo asustarle-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 22:58

Kise Ryōta Ah, está bien, Akihikocchi, dejaré que usted me limpie-ssu -Le tomó la palabra, así como su mano, y se levantó para salir de la tina, haciéndolo con bastante facilidad, pues sus caderas ya se sentían mejor, y se colocó la toalla una vez estuvo fuera del agua. Le miró con cierta curiosidad cuando le contó aquello, sorprendiéndose bastante, aunque aquella expresión reflejó cierto miedo luego.- Ryushiro-san no me ha embarazado a mí, ¿verdad, Akihikocchi?
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:11

Meiko Raion Quizás con cabello oscuro y ojos dorados... -continúa imaginando, como ignorando su pregunta por unos momentos para asustarle más, le pone la otra toalla en la cabeza, secándole luego los cabellos- Solo hay riesgo si se corrió dentro... -le explica, asumiendo o pretendiendo asumir que no había sido así-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:16

Kise Ryōta Akihikocchi -Le volvió a llamar con ansiedad al ver que su amad seguía fantaseando, y cuando le respondió se puso un poco pálido y bastante nervioso, incluso se sintió algo débil, pues aquello sí había ocurrido.- Akihikocchi, Ryushiro-san se corrió dentro de mí -Respondió, tomándole de los hombros, bastante preocupado y suspiró profundamente.- Ah..¿qué debo hacer? ¿las pastillas anticonceptivas funcionan en éstos casos? Yo no quiero tener un hijo de su esposo -Le dijo preocupado, haciendo un ligero puchero.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:31

Meiko Raion Esas pastillas son hormonas femeninas, y se usan preventivamente, dudo que eso ayude -le dice tras una risa, viendo que el menor no sabía mucho de sexualidad, aunque considerando sus preferencias y su edad, quizás eso era natural- Una opción es que medejes hacértelo, si él te dejó fértil, quizás mi esperma sea más potente que el suyo -le propone, robándole un beso en los labios, sin contenerse de hacerlo, pues era tan adorable verle asustado, aunque no quería hacerlo llorar- Rubio con ojos violeta... esa es la mejor combinación -le susurra-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:38

Kise Ryōta Yo me refiero a esas que son de emergencia, Akihikocchi, aún hay tiempo-ssu -Le dijo, sin entender muy bien por qué su amado reía cuando trataban algo tan delicado, y luego aquél puchero en sus labios se pronunció un poco más al escuchar aquello que su amado le ofrecía, incluso sus ojos se humedecieron un poco, pues jamás se imaginó estar en aquella situación, y ansiaba evitarla, no quería abandonar su estilo de vida actual por algo así, y aunque correspondió a sus labios, no pudo contener sus lágrimas luego de aquél susurro.- Yo no quiero tener un hijo, Akihikocchi, yo quiero seguir jugando baloncesto y quiero seguir siendo modelo..-Le dijo con sentimiento, esperando que hubiese alguna solución a aquello.-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:48

Meiko Raion Ah, que poco romántico, hermoso -le dice entre sorprendido y divertido al ver su reacción, pues era diferente a su pareja cuando le planteaba ese tema por bromear, ya que con su amado, llegó a sentir que lo afrontaría si en verdad se diera- No te preocupes, precioso, él es quien podría preparar su cuerpo para tener un hijo, no hacer que otro lo tenga -le intenta explicar, de todas maneras no es que creyera demasiado en esos mitos- Estás a salvo -le aclara, robándole otro beso para tranquilizarlo, limpiando además sus lágrimas- Ah, ya no llores, me sentiré el peor amante... -comenta tras un suspiro, pues solo lloraba desde que el día anterior-
Me gusta · Responder · 2 de agosto a las 23:56

Kise Ryōta -Hizo otro puchero al escucharle, y se abrazó a él con más fuerza, aunque aquella explicación que su amado le daba, poco a poco le hizo tranquilizarse, sintiendo un alivio indescriptible, pues aquella idea le había generado temor. Correspondió a sus labios, y tras aquello, suspiró profundamente, manteniéndose abrazado a él, negando un poco ante sus palabras.- Me calmaré, Akihikocchi, es que sentí algo de miedo.. lo lamento-ssu..-Se disculpó, suspirando nuevamente, sin soltarle ni un poco.-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a las 0:06

Meiko Raion Eres un niño consentido... -concluye, aunque al decirlo, sonó a que se lo recriminaba, es que llegó a sorprenderle, pero no dice más al respecto, intentando reconfortarle con el abrazo y algunas caricias que le brinda. Le guía luego de vuelta a la cama, llevándole de la mano y al llegar, quita la sábana manchada, para que se recueste en el edredón que estaba limpio- Recuéstate y abre las piernas, haré esto rápido -le pide, buscando en la bolsa, lo que traía para limpiarle-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a las 0:17

Kise Ryōta -Le sorprendió escuchar aquello, especialmente por el tono en que se lo decía, se desanimó un poco, mas no dijo nada, pues no quería que aquellas palabras cobraran fuerza, aunque quizás sí era consentido. Suspiró, y le siguió luego a la habitación, en silencio, obedeciendo las indicaciones que su amado le hacía.- Gracias, Akihikocchi -Dijo una vez se recostó en la cama, y se quitó la toalla para descubrirse, abriendo sus piernas como el mayor le había indicado.-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a las 0:33

Meiko Raion Por lo menos eres obediente también -agrega al ver que no le cayeron muy bien sus palabras, se sienta a su lado y solo toma la crema tópica, pues ya con la ducha había quedado limpio por fuera, le acaricia en uno de sus muslos y le seca bien, aunque de forma suave para no lastimarlo- Pon atención, hermoso, tendrás que hacer ésto en casa durante unos días, hasta que no sientas dolor -le explica, abriendo la crema, la cual se pone en dos dedos y luego se dirige a su entrada- La crema misma sirve de lubricante, así que con cuidado, debes aplicarla donde duele, que es donde estás lastimado -le comenta, concluyendo la explicación y pasando a la práctica, va despacio, observando sus reacciones para ver donde es que está el dolor, además, intentando descubrirlo por lo que percibe con su tacto, además, le mantiene sostenido de su muslo, para que no cierre las piernas-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a las 0:40

Kise Ryōta -Así como el mayor le indicaba, puso atención a su explicación, escuchándole y observando a detalle lo que su amado hacía.- Sí, Akihikocchi..-Le dijo, en seña de que estaba atento, preparándose mentalmente para lo siguiente, pues sabía que aquella curación dolería, así que intentaba ser fuerte para resistirlo. Se estremeció bastante cuando su amado comenzó a adentrar sus dedos, haciendo una mueca de incomodidad, pues efectivamente le dolía y sentía ardor en aquella zona, aunque cuando su amado intervino un poco más, soltó un quejido suave y trató de cerrar sus piernas, pues justo donde tocaba estaba la herida.- Akihikocchi, ahí duele mucho -Le dijo con una voz algo quejosa, tratando de mostrarse tranquilo.-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a las 0:55

Meiko Raion Entonces ahí justamente va la crema, solo aguanta un poco -le pide, sosteniéndole con más firmeza porque imaginaba que instintivamente se quería cerrar o quizás de forma voluntaria, procura no tardarse, y que el producto se enfoque en esa zona, retirando luego los dedos, despacio para que no lo sienta de manera repentina- Listo, hermoso, lo soportaste bien y todos los que reciben soportan ésto alguna vez -le dice a manera de tranquilizarlo, dejándole un beso dulce en una de sus rodillas- Si no mejoras en unos días, te llevaré al médico
Me gusta · Responder · 3 de agosto a la 1:04

Kise Ryōta -Se aferró con fuerza a las sábanas mientras asentía a las palabras de su amado, sin querer responderle directamente, pues sabía que su voz sonaría quejosa, así que mejor la reservaba, aunque le fue imposible que sus músculos se tensaran en medio de aquellas atenciones, aunque logró calmarse poco a poco, agradeciendo que el mayor fuera tan amable con él. Cuando terminó, le fue imposible contener un suspiro de alivio, y se recostó por completo en la almohada, sintiéndose mejor con aquél besito que le brindaba.- Gracias, Akihikocchi.. espero que no tenga que llevarme al médico -Dijo con cierto temor, pues además aquello les descubriría, y no quería que eso sucediera.-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a la 1:12

Meiko Raion Espero lo mismo, y si no, tengo un par de médicos en los cuales confiar, así que no te preocupes -le explica, limpiándose la mano con la toalla, la cual ya deja caer en el suelo, acomodándose ahora a su lado, recostándose por fin, estaba tan cansado, que su espalda y su cabeza dolía, necesitaba un café o mejor aún, dormir, no dice nada, cerrando unos momentos los ojos-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a la 1:17
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Kise Ryōta Sí, Akihikocchi, muchas gracias -Musitó con más calma, y se abrazó un poco a él cuando se recostó a su lado, sabía que estaba cansado, podía notarlo, así que sólo le dejó un dulce beso en una de sus mejillas.- Duerma muy rico, Akihikocchi, y gracias por cuidarme tan bien -Le dijo en un susurro, acariciando su rostro dulcemente y mirándolo con sumo amor antes de cerrar los ojos y disponerse a descansar a su lado, nuevamente se sentía exhausto, así que prefería dormir.-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a la 1:26

Meiko Raion Quédate conmigo, pequeño -le pide en un susurro, tranquilo al sentir su beso y posteriormente sus caricias, casi imaginaba la hermosa forma en que le miraba, así que le abraza, estrechándole contra sí de una manera muy cálida, pues quería descansar agradablemente y el sueño le vencía ya, abrazado a él, sentía que podía conseguir ese descanso físico y emocional que ansiaba-
Me gusta · Responder · 3 de agosto a la 1:32

Kise Ryōta Siempre, Akihikocchi..-Le respondió en un susurro, abrazándole muy fuerte, de una manera muy cariñosa, pues sentía esa necesidad de sacar sus sentimientos de esa manera, al menos. Suspiró al compartir aquella cercanía, quedándose más tranquilo ahora, por lo que no le fue difícil conciliar el sueño.-

Usami Akihiko
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